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16-07-2020

"Adónde tengo que dirigirme para que vengan a buscarlo"

Así habla la hermana de Gonzalo Ochoa, fallecido a causa de la Fiebre Hemorrágica Argentina. Estuvo una semana con "síntomas gripales" hasta que su cuadro se agravó y fue irreversible.

 

Esta semana la Dirección de Zoonosis de Azul informó que un joven de 27 años, Gonzalo Ochoa, oriundo de Olavarría, había fallecido tras contraer la Fiebre Hemorrágica Argentina (Mal de los Rastrojos). El joven estuvo internado desde el lunes 22 de junio hasta el viernes 26 en el Hospital Municipal "Héctor Cura", donde falleció. Su familia pidió salir a explicar y relatar cómo fueron los hechos que terminaron con la vida de Gonzalo.

 

En diálogo con Verte, Verónica Ochoa explicó que el joven realizaba tareas rurales, principalmente de cosecha, en campos ubicados en la zona de Azul, y los últimos días del mes de mayo fue a la Estancia La Rinconada a retirar una máquina sembradora. Al regresar a la ciudad de Olavarría, adonde estaba su familia y su único hijo, dijo que en el galpón que ingresó "había olor a ratón", a punto tal que tuvo que cambiarse toda la ropa cuando regresó. 

 

Volvió a sus labores rurales y cuando regresó a Olavarría el domingo 14 de junio comentó a su padre que sentía dolores en el cuerpo. Lunes y martes tuvo unas líneas de fiebre pero siguió trabajando.

 

El miércoles 17 de junio el patrón lo trajo de vuelta a su casa y sus familiares se comunicaron con el 107, que le indicaron que se mantuviera "en aislamiento" de manera preventiva. Su hermana Verónica indicó que "nunca fueron a verlo" desde el área sanitaria. El sábado 20 de junio tuvo vómitos y el domingo 21 les indicaron que siguieran con paracetamol. 

 

El lunes 22 llegó el alerta: Gonzalo no hablaba ni se movía, con un cuadro neurológico que resultó irreversible. Les costó mucho a sus familiares conseguir que lo buscaran para internarlo. El papá fue hasta el Servicio Territorial para pedir que lo fueran a ver pero no lo consiguió (en virtud de la emergencia sanitaria). Su hermana llamó al Hospital y les dijo: "Adónde tengo que dirigirme para que vengan a buscarlo". 

 

 

Lo internaron ese día y ya a la tarde les dijeron que su estado era gravísimo. Lo pasaron a Terapia Intensiva y les consultaron si había tenido contacto con roedores. Sospechaban un cuadro de hantavirus o leptospirosis. Los días subsiguientes la situación no mejoró y el miércoles 24 les indicaron que tenía insuficiencia renal y hepática. El jueves 25 ya no pudieron contener la hemorragia y Gonzalo falleció en la madrugada del viernes 26 de junio. 

 

Según les informaron luego, la muestra para los análisis los enviaron el martes 23 y recién diez días despúes de la muerte (el 26 de junio) les dieron a ellos la noticia del positivo para Fiebre Hemorrágica Argentina. Los familiares lamentan que el diagnóstico no pudo ser realizado a tiempo como para poder administrarle plasma, considerado efectivo en este tipo de casos. 

 

La Fiebre Hemorrágica Argentina se transmite por inhalación de las secreciones del roedor calomys musculinus o por contacto con el animal. Para esta enfermedad existe una vacuna muy efectiva. El 95% de los casos se produce en personas que no se han vacunado. 

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