17-10-2023
Los usuarios de este espacio advierten que no hay una visión cultural de la disciplina. Roturas, poca iluminación e inseguridad son las principales problemáticas del espacio.
El skateboarding es un deporte practicado por millones de personas alrededor del mundo, desde niños hasta adultos y Olavarría no es la excepción. El Skatepark municipal se construyó en el año 2008 para brindarle a quienes practican este deporte un lugar en el que puedan hacerlo seguros, evitando que usen otros espacios de la ciudad donde hay rampas para hacer trucos.
El sitio se encuentra en la zona del balneario municipal, dentro del Parque del Bicentenario, entre las calles Riobamba y Maipú. Un grupo de skaters manifestó a Verte que “sentimos que estamos abandonados, hay muchas problemáticas que venimos manifestando hace años y no tenemos respuestas”.
Los jóvenes que utilizan el lugar desde hace años para practicar la disciplina, mejorar en ella y alcanzar nuevos objetivos sostuvieron que hace muchos años que no se realiza un mantenimiento del lugar. “Hay cosas que se rompieron, como barandas o algunas chapas y nunca se repusieron” y agregaron que “no es de ahora, hay una baranda que falta hace como siete años”.
Recordaron los inicios del Skatepark olavarriense, hace más de 15 años, y argumentaron que en ese entonces “era uno de los mejores de la provincia” pero con el tiempo y la propia actividad, se fue desgastando y “no se mantuvo como debería”.
En esta línea, explicaron que en algunas oportunidades, los mismos jóvenes han intentado arreglar el lugar pero “cuando hemos querido poner la baranda nueva, revocar el cajón o cosas así, viene la policía y nos dice que no podemos hacerlo”.
“Es una falta de visión cultural”
Para los skaters el problema va más allá del espacio en sí y “es una falta de visión cultural y de apoyo a la disciplina” por parte del Municipio. Los jóvenes resaltaron casos de personas de la ciudad que tienen escuelas, negocios y competiciones relacionadas a este deporte y “nunca tuvieron apoyo de nada”.
Por otra parte, argumentaron la relevancia que está teniendo la disciplina a nivel nacional y mundial, con la reciente inclusión del skate como deporte olímpico en el año 2022. De esta manera, sienten que la ciudad va a contramano ya que “acá no lo toman ni como deporte ni cultura. Nunca vamos a ver un encuentro de skate en Olavarría”.
Contaron que el circuito nacional de skate realiza competiciones y exhibiciones en distintos puntos del país y ellos mismos han bregado para que llegue a la ciudad pero “cuando vienen los organizadores y ven el estado en el que está te golpean la espalda y te dicen que es imposible”.
Tandil y Laprida son algunas de las localidades cercanas que han hecho nuevos skateparks en los últimos años y allí es donde se desplazan estos jóvenes en busca de nuevos espacios donde crecer profesionalmente en el deporte. “¿Por qué tenemos que viajar 150 kilómetros para progresar? ¿Por qué allá se puede y acá no?” son algunas de las preguntas que se realizan sobre esta situación.
Esas mismas ciudades son las que contratan a los skaters locales para que fomenten el deporte allí y para ellos “si bien está bueno que te reconozcan, es triste que tenga que venir una ciudad ajena a la tuya para sentirte valorado”.
Idas y vueltas que cansan
En el año 2020 los jóvenes juntaron más de siete mil firmas que habían sido solicitadas por el Municipio para solicitar la ampliación del Skatepark, pero cuando llegaron al objetivo “nos dijeron que estaba todo listo para la ampliación y pusieron los juegos para nenes. Nosotros lo sentimos como un mensaje de “no le vamos a ampliar nada”, y acá seguimos”, enfatizaron.
Esta es otra de las problemáticas que plantean ya que la cercanía de niños en el sector, según los skaters, ya ha producido que más de una vez se escape una tabla y golpee a uno.
“Estábamos pidiendo la ampliación y nos pusieron esos juegos, creemos que la señal del Municipio es clara”, lanzaron.
También realizaron una movilización frente a las puertas del Ejecutivo para pedir respuestas que aún no han llegado.
La oscuridad del sector atrae otros problemas
Además de la falta de mantenimiento en lo estructural, los jóvenes se refirieron a la iluminación del sector y enfatizaron en que es nula, lo que provoca “que a cierta hora del día ya no se pueda ir. Hay muchos chicos que trabajan o van a la facultad que tienen la oportunidad de ir a andar a la tarde o a la noche y no pueden hacer deporte porque no se ve nada”.
Esto también acarrea otros problemas secundarios como la inseguridad, y explicaron que hay muchas personas que “no quieren pasar o ir de noche porque está todo oscuro”.
Señalaron que “el parque está iluminado de punta a punta con nuevas luces led, pero hasta el Skatepark nunca llegaron”. En este sentido, comentaron que tuvieron que poner un reflector, que a través de una agrupación consiguieron el permiso municipal para colocarlo.
“Nos sentimos abandonados, y no solo nosotros, sino también las personas que usan la cancha de básquet. Es muy triste todo”, señalaron.