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08-01-2024

Cuando la historia urbana se somete a las topadoras

La doctora Nancy Librandi analizó un fenómeno cada vez más extendido en Olavarría y en otras ciudades bonaerenses: casas antiguas que dan paso a grandes emprendimientos inmobiliarios.

 

Cada vez es más frecuente en el radio céntrico y, en menor medida, en los distintos barrios de Olavarría encontrar espacios vacíos detrás de cercos donde por décadas se levantaban casas que parecían ser parte inamovible del paisaje urbano.

Meses o algunos años después esos mismos lugares terminan en grandes emprendimientos inmobiliarios, edificios de propiedad horizontal con más de diez pisos o viviendas particulares con el último grito de la moda en materia arquitectónica.


A veces un vacío legal los ampara, otras ordenanzas poco claras o que no son respetadas como se debiera. En el análisis de esta cuestión se sumergió Nancy Librandi, Doctora en Artes y Especialista en Lenguajes Artísticos Contemporáneos de la Universidad de La Plata.


Es un fenómeno que -de la mano de los negocios inmobiliarios- se está dando en la mayor parte de las ciudades del interior bonaerense y, desde el análisis crítico y estético que puedo hacer se abren varias cuestiones y conceptos que están en conflicto” dijo.


Mencionó como el primero de ellos el de la propiedad privada versus el espacio público y el patrimonio colectivo. “Alguien compra una casa de las consideradas antiguas y parecería que con eso tiene derecho a hacer lo que se le ocurre” indicó.


Eso es indiscutible desde el punto de vista de la propiedad privada, pero hay que reflexionar en todo aquello que se integra hacia el espacio público, entendido como el lugar en el que todos confluimos y particularmente, en cómo esas viviendas que también han configurado el paisaje urbano, son parte del patrimonio vivo de todos los olavarrienses” añadió.


En un punto de su análisis, la doctora Librandi hizo una diferencia entre patrimonio y patrimonialización. “Patrimonio vivo es todo lo que puede ser sentido y percibido así por su comunidad y de lo que se haya apropiado simbólicamente; patrimonialización es el proceso y conjunto de procedimientos que se generan para declarar y formalizar el patrimonio de un determinado objeto o práctica en el ámbito que sea”.


Otros conceptos que se ponen en tensión son “lo antiguo y lo moderno o lo viejo y lo nuevo”.
Hay ciudades que estentóreamente destruyen sin planificación porque apuestan a una estética de modernización, sobre otras ciudades que han optado por mantener los edificios y en algunos casos hacer de esta estética su forma de desarrollo” mencionó la doctora Librandi.
En este caso recordó un viaje a la ciudad mexicana de Mérida, donde le llamaron la atención las viviendas de estilo francés integrantes de los circuitos turísticos.


La investigadora ubicó las viviendas antiguas de Olavarría en el casco céntrico, en parte de Pueblo Nuevo y algún par de cuadras del lado de las vías que ocupan el barrio Luján y el club El Fortín, como un recorte muy puntual.


En Olavarría priman las viviendas clásicas de estilo italianizante, con una particularidad: las del casco céntricas eran casas revocadas y con ornamentos, en cambio tras las vías o el arroyo -que constituyen los dos primeros ejes que tuvo la Ciudad para definir espacios y lugares- son de ladrillo a la vista ya que en general no se revocaban, para más adelante hacer el resto del trabajo del frente y mientras tanto poder habitarlas” relató.


La doctora Librandi habló de la necesidad de conciliar varias cuestiones. “El paisaje urbano no se conforma sólo del medio natural, de las viviendas nuevas, de la estética de los barrios. El casco céntrico es un lugar donde confluimos todos en algún momento de la semana, vivamos en el lugar que vivamos y las viviendas antiguas integradas a lo moderno y a la dinámica de Olavarría configuran nuestra imagen de Ciudad, porque en realidad el paisaje urbano es una imagen que se ha construido”, reflexionó.


Las consideró parte del patrimonio popular. “Por eso me parece que urge en primer lugar hacer cumplir las ordenanzas que existen al respecto y en segundo lugar pensar en un proyecto de crecimiento que pueda integrar la cuestión del patrimonio arquitectónico antiguo y lo que se va construyendo nuevo” propuso.


La doctora Librandi rescató tres ordenanzas vigentes que regulan la cuestión en Olavarría. La 3934 del 2016 que el Anexo I tiene un listado de 90 viviendas y edificios declarados patrimoniales, no sólo antiguos sino otros de estilo más moderno construidos en las décadas de los años ‘60 y ‘70.


Sumó la ordenanza 1328 de 1991, que hace referencia a la intangibilidad estética de las fachadas de las viviendas antiguas y la restante es la 2316 de 1998 que declara de interés arquitectónico patrimonial el sector encuadrado entre las calles Riobamba, Necochea, 25 de Mayo y Coronel Suárez.


Es necesario un profundo debate comunitario en torno de esto, incluyendo por supuesto al Concejo Deliberante como corolario del debate en el que se puedan recibir los aportes de la ciudadanía y especialistas en el tema”.


Cuando dicen que los olavarrienses no las consideramos como parte de nuestra identidad, en las redes sociales pululan los grupos que con distintos intereses debaten y comparten fotos de viviendas y edificios emblemáticos antiguos, y paisajes antiguos de toda la Ciudad. Ahí existe también un flujo de discusión muy valorable” valoró.

 


La investigadora olavarriense consideró que en lugar de dejar librado al arbitrio de los particulares un crecimiento anárquico y errático habría que pensar en una planificación estratégica que integre la arquitectura al paisaje con una visión estereoscópica.


En tal sentido manifestó que “uno piensa que los objetos antiguos, como los arquitectónicos, no son sólo de posesión aunque sean de propiedad privada. Son objetos de intersección simbólica desde lo público y eso también entraña una responsabilidad individual y colectiva, una integración entre el pasado y el presente”.


Habría que impulsar un debate desde los lugares que corresponda acerca de cómo pensamos y organizamos en el presente nuestra imagen de ciudad hacia el futuro, pero teniendo en cuenta también el pasado” agregó.


La arquitectura del pasado siempre es una huella nostálgica, reminiscente; es huella de la historia que se lee en tanto objeto sobreviviente. No tiene por qué haber pasado algo ‘históricamente trascendente’. Lo histórico de esa casa es que ha transitado sobreviviente varias generaciones que nos unen como ciudadanos olavarrienses a nuestros ancestros. Es un fragmento latente del pasado” remarcó la doctora Librandi.


Parecería que esas casas como son antiguas son intrascendentes y hay que cancelarlas. Uno ve esas casas que han volteado y en una lectura desde lo artístico y estético esos tabiques que le ponen adelante sobre las veredas después de la demolición es como si quisieran cancelar la integración que tenía ese frente al espacio público y se empieza algo nuevo” planteó.

 

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