11-01-2026
La beba tandilense que recibió un trasplante de corazón, llegó este sábado a la ciudad serrana y fue recibida por una multitud desde el ingreso a la ciudad.
La llegada de Inés Socobehere a Tandil se transformó este sábado en una verdadera celebración colectiva, cargada de emoción, alegría y lágrimas. Desde el ingreso a la ciudad, una multitud aguardó para darle la bienvenida a la beba tandilense que conmovió al país entero con su historia de lucha y esperanza.
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La familia arribó escoltada por los Bomberos, en una caravana que avanzó entre aplausos, globos rojos, carteles y gestos de profundo afecto. Vecinos y vecinas se volcaron a las calles para acompañar un momento largamente esperado, luego de meses atravesados por la incertidumbre y la fe.
El recorrido continuó hasta Pinto casi 9 de Julio, donde se encuentra el mural realizado en honor a Inés y a la concientización sobre la donación pediátrica de órganos. Allí, el clima fue de emoción pura: abrazos, lágrimas y sonrisas se mezclaron en una postal que reflejó el amor de toda una ciudad.
Inés, la beba que necesitó y recibió un trasplante de corazón, regresó finalmente a su hogar tras una compleja intervención y una extensa etapa de internación y recuperación en Buenos Aires. Su historia impulsó una enorme campaña solidaria y de concientización que trascendió las fronteras de Tandil, dejando una huella profunda en miles de personas.
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El regreso de Inés no solo marca el cierre de una etapa durísima para su familia, sino que se convirtió en un símbolo de vida, solidaridad y esperanza compartida. Tandil celebró, una vez más, el triunfo del amor y la unión de toda una comunidad. (Fuente: El Diario de Tandil)