12-01-2026
Una ver terminado el partido contra el Deportivo Norte y consumada la clasificación no sólo fueron eufóricas las reacciones de los jugadores de Racing.
El llanto de Jano Martínez, las lágrimas de Matías Ordozgoiti, la emoción de Sebastián Alvarez. Pocas veces después de un partido se vieron tantas descargas emocionales por fuera de la algarabía, los saltos, los cantos y las dedicatorias.
Un primer indicio de la forma en que los jugadores de Racing tomaron esta clasificación a semifinales fue, cuando el árbitro pampeado se dirigió Rodrigo Vivas para pedirle la pelota, ver cómo Sebastián Alvarez se desplomaba sobre el piso.
A un hombre de su trayectoria, con varios ascensos en su legajo, se le juntó lo futbolístico con lo personal.
“Ahora hay que disfrutarlo con la familia, con los amigos, con esta banda hermosa” celebró y enseguida mandó “un saludo a mi familia, porque tuvimos la pérdida de mi abuelo, que seguramente en algún rinconcito está también disfrutando de nuestro triunfo. Nada quita lo que nos pasó, pero por lo menos es una caricia al alma”.
“Fue una buena versión nuestra, intensa, como habíamos hablado toda la semana. Pero el fútbol tiene estas cosas y, como en la vida, si uno quiere algo hay que pelearla hasta el final” reflexionó el capitán sin brazalete que tiene el chaira.
“Agradezco a esta banda, a esta gente. Fue una fiesta y qué mejor que en el último minuto poder desahogarnos y poder disfrutar de esta manera. Yo no soy del club, pero fue como dicen, ‘hasta el final’, que es un lema dentro de nuestro vestuario: vivirlo al cien y no especular con nada” enfatizó.
Mientras se secaba las lágrimas de sus ojos, Jano Martínez admitió que “no podemos quedar mal parados, son cosas que tenemos que mejorar porque hay que terminar con el arco en cero y después del primer tiempo que hicimos no se merecía ir a penales”.
Dedicó la victoria y la clasificación a “Seba (Alvarez), que está pasando un mal momento familiar. Es para su familia y sabe que todo el plantel está con él”.
Matías Ordozgoiti, siempre tan cristalino a la hora de declarar, contó que está esperando una hija y que “cuando nació mi primera hija nosotros estábamos jugando en Venado Tuerto y después se dio el ascenso. Ojalá se repita”.
“Estos partidos hacen emocionar. Hemos hecho muchos sacrificios en las Fiestas viniendo a entrenar y ganarlo así… Lo ganamos a lo Racing hoy” expresó.
“Estoy viejo ya, me estaba muriendo” bromeó ante la pregunta de si se había resignado a la definición por penales y añadió: “Hicimos un primer tiempo bárbaro, en el segundo no nos pudimos defender con la pelota y el empate de ellos nos llevó a un nerviosismo. Por suerte apareció el Luly (Rojas), el de los goles importantes”.