15-01-2026
Vecinos de diversos barrios hicieron reclamos a Obras Sanitarias. Desde el área aseguraron que “es parte de un procedimiento normal de tratamiento”. La opinión de una nutricionista.
Una vecina del barrio Hipólito Yrigoyen acudió a los medios este miércoles para denunciar la fuerte presencia de cloro en el agua corriente.
Por su lado, un residente del barrio Carlos Pellegrini se expresó en el mismo sentido y dijo a Verte que “es cloro con agua prácticamente”.
Coincidieron en la falta de respuestas por parte de Obras Sanitarias tras haber realizado los reclamos por los canales habilitados, y exigieron una pronta solución ya que “el agua está intomable”.
Según manifestaron, también sucede en otros barrios como UTA, Jardín, San Carlos, 10 de Junio, PyM y Ceco 1.
La misma vecina que reclamó le contó a Verte que “llamamos a Obras Sanitarias y nos tomaron el reclamo pero no pasó nada, y quedaron en mandar un Ingeniero para mirar el pozo”. Asimismo, señaló que un vecino tomó una muestra y la llevó a analizar a Bromatología.
“El agua sigue con mucho olor, por las dudas no tomé más y fui a comprar agua mineral. Soy trasplantada hepática y estoy inmunosuprimida así que no puedo tomar ese riesgo” agregó en diálogo con este medio durante la mañana de este jueves.
Desde Coopelectric respondieron que “el tema ya fue derivado al área correspondiente” y justificaron que lo que sucede con el agua “es parte de un procedimiento normal de tratamiento”.
La nutricionista Marcela Guerrero, MP 1104, recordó las tres condiciones principales que debe reunir el agua potable: inodora, incolora e insípida, para combatir bacterias, virus y parásitos y no debe contener sustancias químicas nocivas, como puede ser el arsénico, ni metales pesados.
“Nosotros siempre tenemos que tener la seguridad de que el agua potable de red sea controlada por la empresa sanitaria que presta el servicio, en este caso Coopelectric” sostuvo.
La licenciada Guerrero mencionó que frente a la sospecha de que el líquido no cumple con algunas de estas condiciones “desde casa si no sentimos que el agua no es segura la podemos hervir, la podemos llevar a una ebullición entre dos y tres minutos. También se puede filtrar para ayudar a mejorar la calidad y el sabor, pero debemos tener en cuenta que esos filtros que están certificados justamente como nos ayudan a mejorar el sabor, no todos eliminan las bacterias”.
“Tenemos que agradecerle siempre al cloro, pero hay un límite, un estándar que va entre 0,2 y 1 miligramo de cloro y eso no es dañino para nuestra salud. A veces en el verano podemos sentirles como un olor distinto y no quiere decir que por ese olor y sabor a cloro esté más protegida. Es importante hablar con la empresa que regula eso” planteó.
“La cloración del agua es una medida sanitaria que es necesaria para prevenir enfermedades de transmisión infecciosa, sobre todo, pero tenemos que tener en cuenta el impacto que puede tener nuestra salud y en la piel, por eso también está bueno pensar en filtros para las duchas” insistió.
“A veces el cloro reacciona con las cañerías y eso también puede acarrear otras sustancias que están relacionadas con enfermedades hepáticas, renales o neurológicas, y hasta puede estar relacionada con distintos tipos de cáncer de próstata o vejiga, por eso es importante pensar en estos filtros, no solamente en el filtro para el agua de tomar, sino también en los filtros de lucha” advirtió la licenciada Guerrero.
Luego hizo especial hincapié en este tipo de recomendaciones para personas con enfermedades metabólicas, hormonales o autoinmunes, como por ejemplo el hipotiroidismo.
Recomendó ventilar los baños, dejar el agua en reposo en jarras de tapada y usar filtros de carbón activado.