06-02-2026
La medida fue cristalizada este viernes mediante el decreto respectivo y dispone la escisión definitiva del organismo y la creación de dos nuevas entidades autárquicas.
El Poder Ejecutivo Nacional oficializó la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA).
La medida, fue cristalizada mediante el decreto respectivo y dispone la escisión definitiva del organismo y la creación de dos nuevas entidades autárquicas: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG).
Esta decisión administrativa busca dar respuesta a una crisis financiera de magnitudes críticas, con un pasivo auditado que asciende a los 200.000 millones de pesos.
Según la perspectiva técnica del Ministerio de Defensa y la Jefatura de Gabinete, la inviabilidad del esquema anterior radicaba en irregularidades de gestiones precedentes y un desequilibrio estructural que comprometía la atención de más de 500.000 beneficiarios.
La flamante OSFA operará bajo la jurisdicción del Ministerio de Defensa, liderado por Carlos Presti. Su constitución como ente autárquico le otorga personería jurídica propia para gestionar la salud del personal militar en actividad, civiles de las Fuerzas Armadas, retirados y sus grupos familiares.
Por su parte, la OSFFESEG quedará bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, brindando cobertura específica a la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina.
Un aspecto central de la normativa es el blindaje de los recursos financieros. El decreto estipula una estructura de asignación rígida para ambas instituciones:
80% de los ingresos destinado exclusivamente a la prestación de servicios médico-asistenciales.
8% (máximo)reservado para gastos administrativos y de funcionamiento.
12% (excedente) podrá derivarse a otras prestaciones sociales, siempre que las obligaciones de salud estén plenamente garantizadas.
Desde el Gobierno se enfatiza que esta descentralización permitirá una gestión más ágil y alineada con las necesidades específicas de cada fuerza, asegurando la sostenibilidad financiera a largo plazo y la preservación del derecho constitucional a la salud de la familia militar y de seguridad. (N/A)