11-02-2026
Oscar “Chochín” Ferrero es especialista en reproducción -inseminación artificial, IATF y diagnóstico de gestación- combina el conocimiento técnico con una fuerte presencia en el territorio.
Con 44 años de profesión, el médico veterinario Oscar “Chochín” Ferrero aseguró que la ganadería atraviesa un contexto histórico, impulsado por la firmeza internacional de la carne y una ecuación productiva favorable.
Pero también advirtió que el desafío es aumentar los kilos por animal, mejorar los índices reproductivos e invertir en tecnología.
En mayo, Ferrero será uno de los disertantes en “La Ganadería que Viene”. Oscar “Chochín” Ferrero es médico veterinario y referente en producción bovina, con una extensa trayectoria en sistemas de cría, recría e invernada.
A lo largo de cuatro décadas desarrolló planes sanitarios integrales, coordinó programas de vacunación y prevención de enfermedades reproductivas y trabajó intensamente en manejo y eficiencia productiva.
De paso por Olavarría y en diálogo con “Zona Campo”, Ferrero analizó el presente del negocio ganadero, lo definió como “inédito” y planteó los desafíos estructurales que enfrenta el sector para sostener este ciclo favorable.
No dudó en marcar el momento histórico que vive la actividad: “En 44 años de profesión nunca vi este contexto. Es algo inédito y tenemos que saber aprovecharlo, pero sin enloquecernos”.
El veterinario explicó que el optimismo no es sólo interno, sino que está respaldado por un escenario internacional firme.
“La demanda mundial de carne supera largamente a la oferta. Hay caída de stock en Estados Unidos, en Australia y también en Argentina, que todavía no recuperó las cabezas perdidas. Eso sostiene los precios”, señaló.
Según su mirada, la ecuación actual es excepcional, con valores de la hacienda en alza y costos de alimentación relativamente estables o en baja.
“Hoy el kilo ganado deja margen en todos los sistemas. Es un año espectacularmente ganadero”, afirmó. Sin embargo, advirtió que la menor oferta también se sentirá en el mercado interno.
“Va a haber igual o menos terneros que el año pasado. Por eso el concepto clave es producir más kilos por animal faenado. Es el camino más rápido para compensar la caída de stock”.
Ferrero puso un ejemplo concreto del mercado actual: “Un novillito de 320 kilos vale lo mismo por kilo que un novillo de 400 o uno de exportación. Eso nunca pasó. El mensaje es claro, hay que ir a animales más pesados”.
En ese sentido, planteó incluso un cambio cultural en el consumo. “Tenemos que acostumbrarnos a consumir animales de 400 kilos, con la misma calidad y terneza que el liviano” dijo.
Para el profesional, este escenario podría sostenerse durante varios años si se toman decisiones correctas. “Me animaría a hablar de un ciclo ganadero de 3, 4 o 5 años, siempre que acompañemos con políticas internas y mantengamos la exportación abierta”, sostuvo.
Mencionó oportunidades como la ampliación de cupos en Estados Unidos, la firme demanda china y los nichos de carnes diferenciadas.
En paralelo, remarcó la necesidad de invertir. “Es el momento para medir, para incorporar tecnología y para mejorar los índices reproductivos. Hoy no se justifica no hacer sanidad, no medir, no pesar. La caravana obligatoria nos da una herramienta enorme para transformar datos en eficiencia”.
Para cerrar, sintetizó los desafíos en dos grandes ejes, aumentar los kilos por animal y mejorar la reproducción.
“Tenemos capacidad de sobra para responder a este contexto. Después de 40 años de nubarrones, hoy tenemos todas las herramientas para disfrutar un gran ciclo ganadero”, concluyó.