12-02-2026
La suba en el precio de los cortes se siente fuerte en los mostradores de Olavarría. El impacto inédito de la exportación en la oscilación de los precios internos.
Mientras un sector celebra las noticias que vienen desde el exterior en materia de expansión de mercados para la carne bovina argentina, para la mesa de todos los días los valores de los cortes son cada vez más pesados.
En las últimas horas se registró un aumento en el precio de la carne superior al 5%, mientras que una alternativa habitual para el consumo de proteína animal -como el pollo- registró en las últimas semanas incrementos de hasta el 30%.
Michel Beltrán, gerente de Vitolo Carnes, confirmó el dato que trascendió en medios nacionales: “Hice el número y efectivamente la carne de vaca tuvo un 5,62% de aumento esta semana”.
Sobre las razones de este incremento, explicó que “principalmente es la falta de stock. Está muy difícil conseguir hacienda gorda. Nunca fue fácil en la zona, Olavarría no es un Partido que engorde demasiado ganado, sino que se dedica más que nada a la cría, a generar terneros, que después se venden a otros lados y generalmente no queda mucho acá, entonces hay poca oferta de ganado y eso hace que se dispare el precio”.
Beltrán añadió que además “sumado a una demanda sostenida en el consumo interno existe bastante presión de animales que se van a la exportación. Hay mucho frigorífico exportador, mucho frigorífico grande que está comprando mucho animal, mucho ternero recriado a campo, novillitos livianos para engordarlos y llevarlos más pesados para irse a exportación”.
Michel replicó estos incrementos a las reacciones de otras épocas, en contextos nacionales y del mercado externo diferentes: “El aumento en el precio de la carne suele ser muy mediático, entonces por una semana o dos semanas el consumo se frenaba y como consecuencia se frenaba el alza del precio. Venía un aumento grande, salía en los medios y se frenaba el consumo; al frenarse el consumo no seguía aumentando el precio”.
En el mismo sentido, acotó que, en un pasado no tan lejano, “si no había demanda el precio no subía. Lo que está pasando ahora es algo que no pasó nunca: como tiene otro mercado, la carne sube aunque las ventas en el mercado interno se frenen porque está la demanda para exportación. Es algo que yo nunca había vivido en una experiencia no tan larga en el rubro".
"Veo una baja importante en las ventas comparando con lo que se vendía el año pasado o hace algunos años” sumó.
En lo particular, informó que el corte de asado pasó de 16.300 pesos a 17.200; el vacío “que es un corte que buscan mucho”, se va de 21.000 pesos pasa a 22.200, la picada de 12.300 a 13.000 pesos y bola de lomo que hoy está 18.720 por se va a 19.770. Los aumentos son más o menos de 1.000 pesos por corte”.
Sobre el traslado del consumo a otras proteínas de origen animal, se excusó de precisar lo que sucede con el pollo, aunque especuló que puede darse un traslado en el consumo de los hogares que se verifica en las pollerías. “No veo en nuestro caso que la gente se vaya al cerdo o al pollo” señaló Beltrán.
Pero el pollo tampoco es tan barato hoy y no está al margen de la suba en los precios de los alimentos. “El pollo también viene aumentando más o menos hace 20 días un 33%. El cajón de pollo voló” graficó.
Un informe del IPCVA dio a conocer esta semana el impacto de los diferentes cortes de carne vacuna. A nivel interanual, el bife ancho encabezó las subas: pasó de $8.515 en enero de 2025 a $15.389 en enero, un incremento del 80,7% (la inflación general en igual período fue de 32,4%). Le siguieron el bife angosto, con una suba del 77,9%, y el vacío, que aumentó 77,3% en el mismo período.
Entre las carnes sustitutas, el pollo fresco exhibió un incremento del 5,5% en enero y del 31,4% en la comparación interanual, mientras que el pechito de cerdo tuvo una variación mensual más moderada, del 1%, aunque acumuló un alza del 22,7% respecto de enero de 2025.
En términos de poder de compra, durante enero fue posible adquirir en promedio 4,01 kilos de pollo con un kilo de asado, un 29,3% más que un año atrás. En el caso del cerdo, se compraron 1,98 kilos de pechito por cada kilo de asado, lo que representa un incremento interanual del 38,4%.