13-02-2026
El abogado laboralista Marcos Bonavetti analizó el texto de la Reforma Laboral que logró el pasado miércoles media sanción en el Senado de la Nación.
El abogado laboralista Marcos Bonavetti consideró que la Ley de Reforma Laboral, que tuvo este miércoles media sanción en la Cámara de Senadores, supone “una redefinición del sujeto del trabajador”.
“Hace años venimos diciendo que estamos a favor y acompañamos una modernización en las leyes laborales, porque las relaciones de trabajo han ido cambiando y se han ido modernizando. No veo, desde mi punto de vista, que esta ley sume cuestiones muy modernas” advirtió.
“Ampliar la jornada de trabajo o la posibilidad de ampliar la jornada de trabajo de 8 a 12 horas no me parece algo muy moderno. Tenemos un ejemplo cercano de actualización de la ley laboral en España y la tendencia es a reducir las jornadas y no ampliarlas” acotó.
Bonavetti mencionó que entre los objetivos que se plantea esta ley está lograr incentivos para la contratación de personal “y no los va a resolver la ley por sí sola si no hay un contexto económico que la acompañe; podrán cambiar las reglas, pero no van a cambiar los resultados”.
“Ha habido antecedentes y podemos ver países donde han aplicado reformas legislativas con ese objetivo, pero si no hay un acompañamiento económico o en un contexto de recesión no va a generar modificación en la contratación o promover las contrataciones. Es una cuestión discursiva que me parece que no tendrá aplicación inmediata en la práctica” sumó.
Entre los puntos polémicos de esta Ley de Reforma Laboral impulsada por el gobierno libertario, Bonavetti citó que le “parece excesivo la posibilidad de ampliar la jornada de trabajo de 8 a 12 horas y hay que ver hasta qué punto se va a respetar la voluntad de los trabajadores para ejercer esas jornadas tan amplias”.
“Hay que ver cómo se canaliza el banco de horas y cómo se aplica en la práctica esta supresión del pago de las horas extras por un banco de horas. Hay que ver, insisto, la voluntad y la libertad con la que los trabajadores van a poder hacer uso de ese banco de horas” mencionó.
Otro de los ítems observados por Bonavetti fue “la reducción y eliminación de algunos conceptos indemnizatorios. Bullrich antes de su voto dijo que la ley no viene a resolver la cuestión del empleo, sino reducir los juicios laborales. Entonces no sé si el objetivo finalmente es que se pueda contratar más o que se pueda despedir más barato”.
“Un gran porcentaje de los litigios, de los juicios laborales, no son por la ley de contrato de trabajo, sino que son por la ley de riesgo de trabajo, que no se modifica, es otra ley”, indicó.
“La sociedad legítimamente pretende tener un trabajo digno, registrado y con las garantías y los resguardos que eso conlleva. No sé si lo va a generar; sospecho que no” especuló Bonavetti.
El proyecto tiene media sanción en un contexto donde la Carta Magna y los tratados internacionales con fuerza constitucional a los que está adherida la Argentina avizoran un escenario de litigios que no van a tardar en salir a la luz cuando sea promulgada por el Ejecutivo.
“El derecho laboral está basado sobre ciertos principios: uno es el de progresividad, es decir que no se puede retroceder en conquistas adquiridas y esto parecería que va en contra de esos principios y el otro es el principio protectorio, que justamente determina que no hay una igualdad de fuerzas entre el empleador y el trabajador cuando se habla por ejemplo de discutir el tema de la bolsa de horas” puso como ejemplo.
“Esta Ley parece que viene a proponer una redefinición del sujeto trabajador, es como una redefinición de la individualidad, planteando que habría una igualdad de condiciones de poder sentarse a discutir y la realidad nos muestra que esa igualdad no existe” sostuvo.
Un tema sensible que aborda esta reforma tiene que ver con las licencias por enfermedad.
El proyecto dice que si el trabajador tiene alguna dolencia, alguna patología que le impide prestar tareas y eso fue generado por una actividad riesgosa, tendrá derecho a percibir el 50% de la remuneración, no el 100% durante un lapso de tres meses si no tiene gente a cargo y hasta seis meses si tiene gente a cargo.
Si la actividad que generó la enfermedad o ese accidente no era considerada riesgosa por el trabajador o no puede ser considerada riesgosa por la entidad misma de la situación, va a tener derecho a la percepción de hasta el 75% de la remuneración.
“No sé si quita derechos, pero restringe bastante lo que podría ser la vida fuera del trabajo de un laburante, porque va a tener que medir su día a día fuera del laburo porque se queda sin la mitad del sueldo” afirmó Bonavetti.
“Hoy en día tenemos un régimen de enfermedad inculpable que está amparado, por eso planteo que parece hasta una redefinición del sujeto trabajador, en la medida que se reduce la posibilidad de tener un tiempo de ocio, porque la jornada ya puede ahora ser de 12 horas, porque si se lesiona la licencia por enfermedad inculpable se puede reducir hasta el 50%. ¿Y quién va a considerar cuál es el riesgo? ¿Hacer un deporte va a ser un riesgo?” reflexionó.
“¿Es una cuestión de salud o es una cuestión de esparcimiento? Entonces se está metiendo también con la organización y con la concepción del sujeto dentro del contrato y fuera del contrato de trabajo” anticipó.
Cuando se cumplan los plazos parlamentarios y la lógica promulgación no tardarán en llevarse artículos y toda la ley al plano judicial, dijo Bonavetti.
“Nosotros tenemos la Constitución Nacional que garantiza la protección del empleo en el artículo 14 bis, convenios internacionales del trabajo que también lo amparan y tienen rango constitucional. El debate va a estar abierto en la medida que la ley vaya contra los principios de progresividad y de protección del trabajador y la posibilidad de los planteos va a quedar abierta” adelantó.
En cuanto a las modificaciones en las licencias, Bonavetti se preguntó “hasta qué punto el trabajador va a tener la libertad de hacer valer sus posibilidades, fraccionar las vacaciones, que hoy en día se viene dando en la práctica”.
El texto, observó, “debilita un poco los mecanismos tradicionales de representación sindical. Sí, no es lo mismo negociar de a uno que una negociación colectiva. Nos gustará o no nos gustará algún dirigente sindical, pero -por ejemplo- la paritaria de comercio hay que respetarla en todo el país. Podrán tener alguna buena negociación en un supermercado grande si están los trabajadores unidos, pero eso no se le va a aplicar al mercadito de la esquina”.
Por último se refirió a la reducción de los montos indemnizatorios que propone el proyecto: “Desde algún punto de vista está también compartiendo el riesgo económico, haciendo partícipe del riesgo económico al trabajador”.