13-02-2026
El ayudante fiscal federal Lucas Moyano advirtió sobre el crecimiento sostenido de los delitos informáticos. Dentro de ese universo, las defraudaciones ocupan un lugar central.
Según datos recientes, entre 2024 y 2025 los ciberdelitos aumentaron un 21%, y estudios de empresas especializadas estiman que cerca del 65% de los delitos informáticos están vinculados a estafas digitales.
Así lo advierte Lucas Moyano, auxiliar fiscal federal de la sede Azul, quien trabaja en la investigación de ciberdelitos y otras causas de competencia federal. "Lo que vemos es que la inteligencia artificial, en manos de delincuentes, vino a perfeccionar los engaños. Hoy ya no alcanza con revisar cómo está redactado un correo o desde qué dirección fue enviado. Las formas evolucionaron y necesitamos desarrollar un pensamiento mucho más crítico frente a la información que recibimos", explica.
Detrás de estas cifras hay una realidad cada vez más compleja: los engaños evolucionan al ritmo de la tecnología. A las tradicionales técnicas de "ingeniería social" -basadas en la manipulación emocional y la suplantación de identidad- se suma ahora una herramienta poderosa y peligrosa: la inteligencia artificial (IA).
Deepfakes y voces clonadas: la amenaza invisible
Uno de los fenómenos que más preocupa es el avance de los llamados deepfakes. Se trata de imágenes, audios o videos generados o modificados mediante inteligencia artificial, capaces de mostrar personas reales o inexistentes diciendo o haciendo cosas que nunca ocurrieron. "La posibilidad de clonar voces vuelve mucho más creíbles los engaños", señala Moyano.
Hasta hace poco, los estafadores apelaban al llanto o a los gritos en una llamada telefónica para generar miedo y urgencia. Hoy, con apenas un breve fragmento de audio, pueden imitar la voz de un familiar y realizar un llamado falso. El impacto emocional es inmediato y reduce drásticamente la capacidad de reacción de la víctima.
El fiscal advierte que este avance tecnológico desafía directamente nuestros sentidos: "Ya no alcanza con confiar en lo que vemos o escuchamos. La inteligencia artificial pone en crisis la vista y el oído. Tenemos que empezar a dudar, verificar y tomarnos tiempo antes de actuar".
En tal sentido, Moyano agregó: "Entre los casos detectados aparecen estafas de inversión con videos falsos de figuras públicas o actores políticos, creados con IA para recomendar supuestas plataformas financieras. Sin verificación previa, muchas personas terminan transfiriendo dinero a estructuras delictivas perfectamente diseñadas".
Usuarios hiper vulnerables
El escenario se vuelve todavía más delicado en un contexto social atravesado por la ansiedad, la inmediatez y la sobreinformación. Moyano lo resume con claridad: "Vivimos hipervulnerables. Falta mucha educación en seguridad digital y, al mismo tiempo, cada vez se verifica menos". Las predicciones para este año suman un elemento inquietante: el deepfake en vivo. Es decir, la posibilidad de participar en una videollamada o reunión virtual donde una persona suplanta la imagen de otra en tiempo real, haciéndole decir lo que el criminal necesita para concretar el fraude.
A esto se agregan desarrollos cada vez más sofisticados de ransomware, un tipo de malware que secuestra datos o dispositivos y exige un rescate para liberarlos. Esta modalidad abre la puerta a ataques contra organizaciones, empresas o incluso servicios esenciales.
También crece la circulación de malware a través de aplicaciones de mensajería, especialmente Whats- App. "Hace poco estuvo circulando un engaño que comenzaba con un mensaje simple: '¿Esta es tu foto?'.
Al hacer clic, la persona era redirigida a una página diseñada para robar datos personales, contraseñas y accesos", detalla el fiscal.
Emoción, urgencia y engaño
Aunque las modalidades cambian, la lógica del fraude permanece. Los estafadores buscan captar la atención, generar una emoción intensa -positiva o negativa- y forzar una respuesta rápida.
"Puede ser una amenaza, como decirte que te van a bloquear las tarjetas, o una oportunidad, como un premio o una oferta irrepetible. Lo clave es el poco tiempo para actuar: si no hacés tal cosa ahora, perdés todo", explica Moyano.
Otra práctica habitual es la suplantación de identidad. Los delincuentes se hacen pasar por empresas, bancos o personas reales para construir confianza. En plataformas de compraventa como Marketplace, por ejemplo, circulan numerosos engaños. La recomendación es clara: desconfiar de precios demasiado bajos y verificar siempre antes de concretar una transacción. "Si un producto aparece a un valor muy inferior al del resto del mercado, hay que frenar y chequear. Ese suele ser el anzuelo", advierte.
Un nuevo rol en el fuero federal
Desde hace poco tiempo Lucas Moyano se desempeña como auxiliar fiscal en la Fiscalía Federal con sede en Azul, un paso clave en su carrera profesional. "Es un nuevo marco de investigación. El fuero federal concentra las causas de mayor complejidad técnica. Nos toca trabajar en delitos ambientales, ciberdelitos y todos aquellos de competencia federal", señala. Además de la tarea cotidiana en investigaciones, Moyano participa activamente en espacios de formación.
En noviembre de 2025 fue parte de un congreso organizado por el Colegio de Magistrados de Neuquén, donde capacitó en ciberdelitos a integrantes del Superior Tribunal de Justicia, jueces y fiscales.
En ese ámbito también compartió panel con Aída Kemelmajer, jueza del Tribunal Superior de Justicia y una de las referentes más importantes del Derecho argentino, experiencia que destaca como especialmente valiosa.
Educación digital: la principal defensa
Frente a un escenario donde la tecnología avanza más rápido que la capacidad social para adaptarse, el mensaje es contundente: la prevención comienza por la información.
Pensamiento crítico, verificación de fuentes, desconfianza ante mensajes inesperados y tomarse unos minutos antes de responder pueden marcar la diferencia entre evitar una estafa o convertirse en víctima.
"La inteligencia artificial llegó para quedarse. Usada correctamente, es una herramienta poderosa. Pero en manos equivocadas, puede ser devastadora. Por eso necesitamos más educación digital, más conciencia y menos impulsividad", puntualiza Moyano. Incremento de estafas virtuales.
La nota completa en el diario El Tiempo de Azul.