13-02-2026
El incremento del tránsito, la búsqueda de alternativas económicas y la necesidad de optimizar tiempos de traslado consolidan a la moto como uno de los medios más elegidos.
En la provincia de Buenos Aires el mapa de la movilidad comenzó a cambiar de forma silenciosa, pero contundente. Mientras el mercado de autos se retrae, las motos ganan terreno a un ritmo sostenido.
El último informe del INDEC relevado por la Cámara de Comercio de La Plata expone el contraste. En la capital bonaerense las ventas de autos 0 km cayeron 31 por ciento interanual y las transferencias de usados retrocedieron 16,2 por ciento.
En paralelo, el Banco Provincia confirmó un crecimiento fuerte en la demanda de motos, fenómeno que se explica por precios más accesibles, menores costos de mantenimiento y nuevas herramientas de financiamiento. Sin embargo, detrás de ese movimiento hay una variable social decisiva que se entiende en el aumento de trabajadores de aplicaciones de deliverys en un contexto económico apremiante.
El BAPRO señaló que la moto dejó de ser un vehículo asociado al ocio para transformarse en una opción masiva de movilidad urbana. El incremento del tránsito, la búsqueda de alternativas económicas y la necesidad de optimizar tiempos de traslado consolidan a la moto como uno de los medios más elegidos. En los hechos, esa elección está atravesada por la caída del poder adquisitivo y la proliferación de trabajadores independientes.
Los datos industriales son elocuentes. Desde la Asociación de Supervisores de la Industria Metalúrgica de la República Argentina (Asimra) con asiento en Buenos Aires informaron un aumento en patentamientos del 15,4 por ciento interanual. Carlos Gutiérrez, dirigente del sector automotriz y secretario general de la CGT Regional Zárate Campana Escobar, lo detalló así: “Hubo un crecimiento de un 15 por ciento. Y cerca del 90 por ciento corresponden a modelos de 110 centímetros cúbicos”. Según los datos, esta es la cilindrada más elegida por quienes utilizan la moto como herramienta laboral.
“Automáticamente el cerebro se te va a que hay más deliveries”, explicó Gutiérrez. La 110 es la puerta de entrada al trabajo motorizado. Antes de pensar en modelos más grandes, el mercado demanda esa unidad, como la Honda Wave, la más vendida en el mercado local. El ranking provincial ubica en primer lugar a Honda, seguida por Gilera y Motomel. Además, el 97 por ciento de las motos se ensamblan en Argentina, aunque el dirigente advirtió que muchas ingresan como kits importados que luego se arman en el país.
La expansión de las aplicaciones de deliverys
“Se las utiliza para herramienta de trabajo, deliverys mayormente”, insisten desde el sector. La expansión de plataformas de reparto y mensajería cambió la fisonomía de barrios y centros urbanos. En un escenario donde el empleo formal pierde dinamismo y los ingresos quedan por detrás de la inflación, la moto se convirtió en un capital mínimo para generar recursos.
Lucas, vecino de Llavallol, representa esa transición. “Me compré una 110 porque en los últimos trabajos que fui consiguiendo siempre fueron de medio tiempo o con los sueldos atrasados en las paritarias. Entonces como vivo solo, la plata no me alcanza para todo y estaba podrido de vivir con lo justo”. La decisión no fue impulsiva. “Un amigo se había puesto a hacer Pedidos Ya con la bicicleta acá por el barrio y también con Rappi, y dentro de todo le sumaba el ingreso extra. Por eso, un día me cansé y tomé un préstamo en un banco y me compré la moto. Ahora la voy pagando de a poco”.
Hacia fines de 2025, se calcula que en Argentina el universo de trabajadores de aplicaciones de delivery oscila entre 80.000 y 160.000 personas. Mientras que en Buenos Aires, la cartera laboral bonaerense trabaja en el relevamiento junto a un proyecto de regularización.
De acuerdo con el informe Nuevas Modalidades Laborales en la Economía Digital, elaborado en 2024 por el BID junto a WorkerTech y Civic House, el 90 por ciento de quienes trabajan en plataformas lo hace bajo una modalidad part-time, mientras que apenas el 10 por ciento se dedica a tiempo completo. El estudio también señala un crecimiento de los repartidores eventuales —aquellos que realizan hasta 80 órdenes mensuales—, que en 2023 representaron entre el 67 y el 68 por ciento del total. A su vez, el segmento que cumple hasta 40 pedidos por mes aumentó del 47 por ciento al 53-54 por ciento, lo que evidencia una mayor participación de trabajadores con dedicación intermitente o complementaria.
La escena se repite en el conurbano y en ciudades del interior bonaerense. Lucas combina su empleo fijo en atención al cliente con jornadas intensas de delivery entre jueves y domingo por la noche. “Arranqué en enero y por ahora la vengo llevando, mientras pago la moto de a poco voy haciéndome un extra”, cuenta. La moto no es un lujo ni una aspiración de consumo, es la herramienta que le permite sostener el mes.
La línea de crédito de Banco Provincia
Con todo, el financiamiento explica buena parte del auge. El Banco Provincia lanzó una línea de crédito específica que permite financiar motos de hasta 10 millones de pesos, con plazos de 9, 12, 18, 24 o 36 meses. Las tasas parten del 55 por ciento TNA para quienes cobran haberes en la entidad y del 57 por ciento TNA para quienes no lo hacen. El proceso es 100 por ciento digital, ya que la operación se inicia en concesionarias adheridas y se confirma desde Cuenta DNI o homebanking BIP, con débito automático de cuotas.
La línea ya muestra impacto concreto con 370 motos vendidas por 1.200 millones de pesos en poco menos de un mes. Son 180 empresas y concesionarias adheridas en toda la provincia y el área metropolitana. Para muchos, la posibilidad de financiar en cuotas previsibles reemplaza la imposibilidad de acceder a un auto, cuyos costos iniciales y de mantenimiento son mucho más elevados.
Gutiérrez lo resume en términos estructurales: “Al ser más económico hay más línea de financiamiento y hay muchos convenios con las empresas, con los concesionarios y bancos en particular”. También destaca que el mantenimiento es significativamente más bajo que el de un vehículo tradicional. En un escenario donde cada gasto cuenta, esa diferencia pesa.
Las expectativas que hay sobre las motos
Las proyecciones del sector son ambiciosas. Se espera que en 2026 la producción supere las 700.000 unidades, lo que representaría un 10 por ciento más que en 2025. La industria de las dos ruedas se consolida como una de las pocas ramas con dinamismo en medio de un panorama automotor retraído.
Sin embargo, el crecimiento también deja al descubierto un vacío regulatorio. La provincia de Buenos Aires trabaja en un proyecto para reglamentar a los trabajadores de aplicaciones. “Esta nueva modalidad de trabajo debe ser regulada y requiere de una inmediata intervención del Estado para regular y proteger la actividad, en pos de garantizar las condiciones de salud, seguridad y registración laboral de las trabajadoras y los trabajadores”, señaló el ministro Walter Correa en enero pasado.
Desde la administración Kicillof sostienen que se trata del primer proyecto concreto, real y realizable en lo inmediato, con medidas no punitivas y un enfoque de acompañamiento para garantizar registración y condiciones adecuadas. El debate no es menor: detrás del boom de patentamientos hay miles de personas que trabajan en la calle sin cobertura formal ni garantías mínimas.
(información de Página/12)