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Deportes “Estoy contento de volver a jugar y de hacerlo en Olavarría”

15-02-2026

“Estoy contento de volver a jugar y de hacerlo en Olavarría”

Matías Sesto regresa a la Ciudad para disputar la Liga Federal con Racing. El alero, hijo del recordado “Momo” Sesto, destacó el peso familiar de la decisión y aseguró que la zona será “picante”.


Matías Sesto vuelve a Olavarría. Y no será un regreso más. El alero disputará la próxima Liga Federal con la camiseta de Racing, el mismo club en el que su padre, el recordado Fernando “Momo” Sesto, dejó su huella en aquel equipo de mediados de la década del ’80 que hizo vibrar al gimnasio del Parque Olavarría.
 

Con una extensa trayectoria en el básquetbol nacional, que incluyó pasos por equipos de la Liga Argentina y un reciente ciclo en Sportivo Independiente de General Pico, Sesto aportará experiencia y jerarquía a un plantel que buscará ser protagonista en una exigente temporada.
 

“Estoy contento de volver a jugar y de volver a hacerlo en Olavarría. Además es especial por el paso de mi viejo por el club. Por eso volver al lugar donde él se forjó y tuvo lindos años es muy lindo. Ayer justo me lo encontré al Vasco Salías, que fue su compañero, y me dijo que esa había sido la casa de mi viejo hace muchos años”, expresó.
 

El componente emocional es fuerte. “Voy a jugar donde él hizo sus primeros pasos y fue importante. La familia también está muy feliz, sobre todo mi tía. Además mi abuelo también supo estar en Racing y siempre estuvieron ligados al club”, agregó, dejando en claro que la decisión trasciende lo deportivo.
 

En lo personal, el regreso también representa una revancha. “Primero quería volver a jugar al básquet, que la verdad que estos últimos meses habían sido difíciles por la lesión y la trombosis que tuve en el hombro derecho. Volver a hacerlo acá, cerca de la familia y de todos mis seres queridos fue fundamental. Igualmente Mati (Orlando) me había contactado ni bien terminó el Federal con esa intención”, contó.


Desde lo colectivo, el alero valoró lo realizado por el equipo en el tramo previo. “Además en lo deportivo terminaron haciendo un Pre-Federal muy bueno, ganando la clasificación en cancha”, remarcó.
 

Con conocimiento directo de los rivales, ya que las últimas dos temporadas jugó en Independiente de General Pico, Sesto analizó el panorama que tendrá el Chaira en la zona. “Independiente armó un muy buen equipo. Ha llevado mucha experiencia y jerarquía. En La Pampa cuentan con mucho presupuesto y apoyo desde muchas partes, así que siempre se preparan y tratan de armar un equipo competitivo para tratar de ascender. All Boys también es un equipo muy complicado, con mucha pertenencia y muchos chicos del club que siempre hacen las cosas bien. Y Ferro (de Pico) viene de un proceso de varios años compitiendo al máximo nivel posible. Va a ser una zona picante”, anticipó.
 

Otro condimento especial será el clásico olavarriense, un escenario que lo motiva particularmente. “Son partidos lindos de jugar, espectáculos muy lindos donde va mucha gente. Hay mucha historia de parte de las dos entidades. Tuve la suerte de pasar por los dos y creo que van a ser partidos muy lindos dentro de una rivalidad sana”, señaló.
 

Respecto de los objetivos, Sesto prefirió la cautela, aunque dejó en claro su ambición. “Todavía no se charló nada. Obviamente que yo soy un ganador y alguien que quiere ganar todo el tiempo y tratar de llegar lo más lejos posible. Este es un proyecto a largo plazo con gente del club. Más adelante, cuando estemos cerca de la fecha de arranque, se van a charlar esas cosas. Obviamente que uno quiere ganar todos los partidos y hacer fuerte la localía. Me ha tocado vivirla en contra y ahora la voy a tener a favor: la gente, el apoyo, ese clima que se genera en la cancha creo que se va a necesitar y es muy lindo jugar así”.
 

Racing suma experiencia, sentido de pertenencia y una historia que vuelve a cruzar generaciones. En el Parque Olavarría, el apellido Sesto vuelve a decir presente.

 

“Fue el momento más duro que me tocó vivir en 17 años de carrera”

 

Su regreso a Racing no sólo representa una incorporación importante desde lo deportivo. También simboliza una historia de superación personal que tuvo en vilo a su entorno y al mundo del básquet hace apenas seis meses.
 

Tras volver de unas vacaciones con amigos, el jugador sufrió una trombosis que obligó a su internación de urgencia. La situación, inesperada y delicada, marcó un antes y un después en su carrera.
 

“Fue el momento más duro que me tocó tener en toda mi carrera de 17 años”, reconoció. Y explicó que el problema de salud llegó en un contexto físico complejo: “En la sexta fecha de la Liga Federal pasada tuve una lesión en el hombro, un esguince con un edema óseo. Me recuperaba para cada partido pero nunca le di el descanso suficiente como para sanar bien, ya que el tiempo apremiaba y yo quería estar en cada juego”.
 

A pesar de las dolencias, logró terminar la temporada. Sin embargo, poco después llegó el episodio que cambiaría todo. “Terminé la temporada con esas molestias, pero hasta ahí venía manejándolo bastante bien hasta que me pasó lo de la trombosis. Estuve una semana internado, que fue bastante jodido. Después pude hacer la recuperación en mi casa, bien atendido por los médicos y acompañado por mi familia”.
 

El impacto no fue sólo físico. También debió atravesar un proceso mental complejo. “Fue difícil porque es una vida a la que no estaba acostumbrado. Por eso volver a entrenar, a tocar la pelota, sea la cancha que sea y en el club que sea, ha sido una sensación hermosa. Me pone súper contento”.
 

Incluso admitió que pensó en el retiro. “Lo pensé. Los primeros meses fueron difíciles más que nada desde lo mental. Sinceramente lo estuve pensando hasta no hace mucho. Sabemos que la carrera del deportista no es larga y que en algún momento hay que dedicarse a otra cosa”.
 

Sin embargo, las ganas pudieron más. “Se ve que la sed de revancha fue más importante. Quiero aprovechar y disfrutar al máximo porque uno no sabe cuánto tiempo más puede estar en una cancha. Hoy estoy enfocado en disfrutar cada entrenamiento y cada partido”.
 

En lo físico, las sensaciones son positivas. “Hoy en día lo que mejor está es el hombro, así que cero miedo. Me duele todo el cuerpo menos el hombro, y eso es una buena señal”, contó entre risas, dejando en claro que el trabajo de pretemporada ya se hace sentir.


A la hora de los agradecimientos, destacó el acompañamiento recibido durante el proceso, especialmente desde Independiente de Pico, club en el que jugó durante dos temporadas. “Estuvieron desde el primer momento. Siento un enorme cariño por ellos porque es un lugar donde la pasé muy bien, tanto deportiva como personalmente”.
 

Hoy, con la camiseta de Racing nuevamente puesta, inicia una nueva etapa. “Estoy súper enfocado y feliz por la oportunidad que me está dando Racing. Volver a jugar y hacerlo en un lindo club, con un lindo proyecto, es algo que valoro muchísimo”.
 

Su vuelta no es sólo la de un jugador que refuerza al equipo. Es la de alguien que atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida y eligió volver a empezar, esta vez con la convicción de disfrutar cada minuto dentro de la cancha.

 

 

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