26-02-2026
El fenómeno ocurrido el martes por la noche derribó un puesto de guardavidas en Dunamar y ocasionó la pérdida de elementos de trabajo como handys, binoculares y un desfibrilador.
Una poco frecuente subida del nivel del mar durante la noche de este martes sorprendió a los vecinos de Claromecó (localidad perteneciente al partido de Tres Arroyos), generó efectos en la costa y preocupó a las autoridades locales.
El fenómeno, que también afectó al resto de la costa bonaerense, tuvo su mayor impacto local en Dunamar, donde la fuerza del agua derribó el puesto de guardavidas.
Mucho viento y una marea extraordinaria provocaron pérdidas en el refugio, perdiéndose equipos de comunicación y elementos de seguridad que afectan el trabajo diario.
Por eso, el cuerpo de guardavidas difundió los datos de una cuenta bancaria para quienes quieran colaborar. Necesitan juntar al menos 8 millones de pesos para comprar handys, un DEA y binoculares.
El director del Ente Descentralizado Claromecó Servicios Turísticos, Nicolás Felipe, describió las características del evento que resultaron “fuertes” e “inesperadas”.
Si bien los pronósticos indicaban mareas altas, “no estaba pronosticado semejante subida y nos agarró medio de sorpresa”. La pleamar alcanzó su punto más extremo a las 22, pero el nivel del mar continuó en ascenso durante al menos dos horas más, según apuntó.
Lo peor se lo llevó el puesto de guardavidas de Dunamar, que se encuentra ubicado sobre la costanera. Según observó el funcionario está “un poquito más adelantada”, lo que la hace más vulnerable a los golpes de las crecidas.
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La marejada rompió y tiró la estructura de madera. “Gracias a los bomberos, al organismo descentralizado y a los mismos guardavidas, lo pudimos atar a la madrugada y mantener hasta la mañana que lo desarmamos para volver a reconstruirlo más arriba”, explicó Felipe mientras supervisaba las tareas de desarme.
El avance del mar no se detuvo en la orilla; el agua llegó hasta la zona de las carpas y pasó por debajo de varios paradores de la costa. Afortunadamente la situación no pasó a mayores en el sector comercial.
El evento expuso un problema mayor como lo es la erosión costera. Felipe explicó que ésta condición se debe en gran parte a un “faltante importante de arena”, consecuencia de temporales previos como el ocurrido el 23 de junio de 2025. “Cualquier creciente llega mucho más rápido que antes”, advirtió.
Lo que más desconcertó a las autoridades locales es la dinámica meteorológica de esta marejada. A diferencia de las tradicionales sudestadas que empujan el mar hacia el continente con furia, esta vez el viento sopló del sudoeste con una intensidad completamente normal, de entre 20 y 30 kilómetros por hora. El mar habría subido por su propia cuenta, sin la ayuda de ráfagas fuertes, un comportamiento que el delegado observó como la causa principal de la sorpresa que se llevaron.
Este inusual incremento del nivel oceánico no fue un hecho aislado en Claromecó. Aunque localidades vecinas como Reta y Orense solo sufrieron daños menores en las bajadas, la marejada también tuvo su impacto en gran parte del litoral bonaerense, incluyendo Pehuen Có, Monte Hermoso y el Partido de la Costa, entre otras ciudades y localidades.
En diálogo con La Voz del Pueblo, el subsecretario de Gestión Ambiental Gabriel Francia, explicó que el aumento del nivel del mar se debió a la combinación de dos factores principales como una marea astronómica fuerte -producto del ciclo lunar- y un oleaje de gran altura. Y acerca de esto último indicó que pudo haber sido generado por vientos muy intensos ubicados a cientos -o miles- de kilómetros de distancia de la costa, en áreas oceánicas lejanas.
El también biólogo marino remarcó que al propagarse libremente por el océano, la ola se alimenta del viento continuo, ganando tamaño y energía hasta volverse destructiva al romper en la costa.
Con información y fotos de La Voz del Pueblo y Radio Comunidad Claromecó.