27-02-2026
Sebastián Alvarez, gran figura en el TRFA, habló de las razones de su renovación con Racing. Y dio detalles también de ese penal en Pico que sigue dando vueltas en su memoria.
Foto: Analía Páez
La noticia más sorprendente del mercado de pases para el Torneo Interligas fue la renovación por Racing de Sebastián Alvarez, una de las grandes figuras del pasado TRFA, y la decisión podría resumirse en dos motivos: el feeling logrado con el chairaje y la inminencia de una reestructuración en los campeonatos del Consejo Federal.
“Lo primero es la oportunidad de seguir trabajando en lo que me gusta y dónde me gusta, porque también me sentí uno más de Racing, uno más de la ciudad enseguida” confesó Sebastián.
“Fui feliz, fueron cuatro meses muy intensos y sumado a todo eso ganamos, el ‘Buglione’ fue una fiesta fin de semana tras fin de semana. Puse todo eso en la balanza: el apoyo de mis compañeros, la confianza de Mario (Giacomaso) que no es poca cosa y si bien había algunas cositas ahí dando vueltas, no podía permitirme no volver a intentarlo en un lugar que donde estoy feliz”.
La expectativa por lo que sucederá el 7 de marzo en el gimnasio de Instituto de Córdoba -donde el Consejo Federal tratará la reestructuración de los campeonatos- también entró a tallar.
“Cuando hablo con Mario me dice que está sonando fuerte que vuelva el Federal B o tal vez adelantar las fechas de inicio del Federal Amateur y es una de las cosas que también me motivaron a tomar la decisión” admitió.
“Ojalá que sea así por el bien de los trabajadores, porque si bien somos futbolistas no deja de ser nuestro laburo y es injusto que si uno llega a las finales -como nos pasó a nosotros con Ferro de Pico-, si quiere apostar al fútbol profesional o a un Federal ‘A’ los equipos ya están armados desde enero” remarcó.
“Si bien estaba manejando un par de opciones, asumí el riesgo de apostar plenamente al ascenso con Racing, no se nos dio y de golpe el panorama cambió” planteó.
“Por suerte siempre estuve en contacto con Mario, con mis amigos acá que son los Izaguirre, Matías Ordozgoiti y Carlitos Tavare siempre manifestaron que querían que vuelva y qué mejor que estar donde uno se siente querido y cuando uno quiere al club. Así es mucho más fácil tomar una decisión y, si bien no se dio el resultado, lo disfrutamos” acotó.
Las vivencias en pleno torneo también aportaron. “Sentir desde adentro todo eso me ponía la piel de gallina, literal y es imposible no emocionarse. Siguen apareciendo videos, fotos de todo tipo. Lo de enero y parte de febrero en todos los play-offs fue increíble. Me ha tocado jugar en clubes grandes, gracias a Dios, como en Olimpo, en Chacarita, en el mismo Vélez, pero estos recibimientos te marcan, te dejan una huella” reconoció.
Sebastián además valoró el esfuerzo que hubo entre tanta pasión: “No hay que olvidarse que nosotros somos jugadores de fútbol durante dos horas, pero después la mayoría de los chicos trabajan”.
“Gonzalo Izaguirre está parado 8 horas cortando el pelo, Nico Grigera tiene su gimnasio, Santiago está a cargo de su heladería, Palmieri que trabaja en una papelera y después ayuda en las inferiores de Racing, lo mismo Manu Scaccheri, Matías Ordozgoiti y cada uno con sus cosas y tener ese premio en ese ratito, en esos minutos, que te reciban de esa manera hace que todo el esfuerzo valga la pena” agradeció.
Ese penal…
Fue en el comienzo de la charla, porque la entrevista lo sorprendió viendo la definición por penales del partido entre Viktoria Pilsen y Panathinaikos por le Europa League, entonces salió el tema del penal en la definición de General Pico.
Que se fue arriba del travesaño, justo él que había protagonizado la definición más perfecta en la serie previa con el Deportivo Norte.
La espera por el tumulto no previo no lo incomodó, admitió: “Yo estaba tranquilo. Me acuerdo que me puse a hacer unos jueguitos como para tener el peso y el contacto con la pelota”.
Pero la cosa venía de antes. “En el mediodía estábamos comiendo con Rodri Vivas junto y le pregunté ‘¿el arquero éste habrá estudiado algo, habrá visto la serie con Norte?’ y me dijo que seguro” contó.
Allí nació la opción. “Si en el partido anterior habíamos definido por penales, abrí el pie y la puse allá abajo lo más probable es que fuera a ese lado. No me sentía seguro abriendo el pie y opté por pegarle fuerte y cruzado. Cuando fui a pegarle vi al arquero en el último paso que iba al cruzado alto; quise aflojar la marcha para esquinarla y me salió arriba. Todo en una milésima de segundo” reportó.
“Eso es lo injusto por ahí del fútbol y lo apasionante también, porque no tiene lógica. Frente al Deportivo Norte conocía al arquero, porque habíamos jugado juntos en Defensa y Justicia y cuando fui a patear dijo ‘Seba, ya sé que va cruzado; vi tus videos’. Y me la hizo fácil, abrí el pie y salió bien. Por eso el fútbol es tan lindo, porque uno nunca deja de aprender” reflexionó Alvarez, uno que se quedó para tratar de terminar una obra inconclusa.