28-02-2026
Se trata de Melody Rakauskas, apuntada como “denunciante serial” por haber acusado a su madre, su abuelo, al intendente de La Matanza y al gobierno de la India. El letrado, azuleño, fue absuelto.
Melody Rakauskas, la mujer que ya había denunciado penalmente por violencia física a su abuelo (87 años) por tentativa de homicidio; a su expareja, por abuso sexual; al intendente de La Matanza, Fernando Espinosa, por tocamientos; a sus exabogados por fraude, al gobierno de la India por atentar contra su integridad, ahora denunció a un abogado de la ciudad de Azul por abuso sexual con acceso carnal.
La modelo pactó pasar un fin de semana con el letrado, pero llamó al 911 y después formuló la acusación en una comisaría. Sin embargo, no ratificó la denuncia en la fiscalía, por lo cual el juez dispuso el sobreseimiento de la causa por falta de acción.
El abogado denunciado no aceptó esa decisión. Presentó una apelación porque no quiere ser sobreseído por falta de ratificación de la denuncia sino porque el hecho no existió. Reclama que no se afecte su buen nombre y honor.
Los hechos de Azul ocurrieron a fines de enero. Según relató Rakauskas en su denuncia, conoció al abogado JPM por Instagram. Después de algunos cruces, las cosas derivaron en que ella aceptó una invitación: el letrado, muy conocido en Azul, la fue a buscar a CABA y pasarían un fin de semana en su casa de la ciudad bonaerense.
Después de la primera noche, Rakauskas denunció que le habían servido alcohol, pero mezclado con clonazepam, que había cámaras en toda la vivienda, que el letrado la insultó durante la relación y que habría exhibido una escopeta de caza. Las cosas terminaron con la modelo en la vereda y un llamado al 911 para que fueran a rescatarla. La policía redactó la denuncia correspondiente e intervino la fiscalía 6 de Azul y el juzgado de Garantías número 1.
Como sucede habitualmente, la fiscalía citó a Rakauskas para que ratificara la denuncia, pero la mujer no concurrió. De acuerdo a lo informado por Página12, se le dieron varias opciones, presenciales y remotas, pero la mujer no ratificó la denuncia, algo que ya había hecho en el caso de Espinoza. A la madre y al abuelo les exigió una indemnización, ambos fueron sobreseídos y los jueces ordenaron que se le hiciera a ella una pericia psiquiátrica.
En Azul, sin ratificación de la denuncia, se resolvió el sobreseimiento de JPM. Pero el letrado no aceptó ese sobreseimiento porque dice que el hecho no ocurrió y quiere que eso lo ratifique la justicia. De manera que presentó una apelación y la Cámara deberá resolver. JPM quiere que se investigue y que se lo absuelva por no existir ningún delito.
En la causa contra Espinoza, fiscales como Leonel López Barbera, Mónica Cuñarro y Mauricio Viera ya habían señalado que no había prueba alguna, pero la causa transitó andariveles políticos: hasta el equipo de una exministra libertaria aportó un abogado, pero Rakauskas lo terminó echando. Por el camino, también le renunciaron dos abogados más y, finalmente, la jueza Inés Cantisani sobreseyó al intendente de La Matanza por falta de acción, después de haber citado a Rakauskas en innumerables ocasiones. La magistrada hasta apartó a la modelo de su papel de querellante, justamente por no aceptar ni siquiera citaciones ni notificaciones.
Con información de Página12.