02-03-2026
El debate ahora se traslada al nivel secundario, con una ley ya aprobada en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires.
Desde este lunes en las escuelas primarias de la provincia de Buenos Aires empezará a regir la prohibición del uso de teléfonos celulares: durante la jornada educativa, los celulares y otras pantallas sólo podrán aparece en caso que el docente los solicite con un fin pedagógico concreto.
La medida se enmarca en la ley N° 15.534, sancionada por la Legislatura bonaerense el 18 de septiembre de 2025 y publicada en el Boletín Oficial el 14 de octubre de ese año.
La iniciativa fue impulsada por el senador Emmanuel González Santalla (Unión por la Patria) junto con la entonces senadora Lorena Mandagarán (GEN).
Con la entrada en vigor al inicio del ciclo lectivo 2026, Buenos Aires se convierte en la tercera provincia en implementar una política de este tipo en el nivel primario.
“Con la sanción de esta ley, damos un paso fundamental para cuidar a nuestras infancias y mejorar la calidad educativa en la provincia de Buenos Aires. No se trata de prohibir la tecnología, sino de organizar su uso, ponerla al servicio del aprendizaje y garantizar que los niños y niñas puedan concentrarse, desarrollarse plenamente y aprovechar al máximo cada clase. Queremos que la escuela siga siendo un espacio de enseñanza, atención y desarrollo integral, donde la tecnología sea una herramienta y no una distracción”, expresó Santalla.
La norma establece que, en los establecimientos educativos de gestión pública y privada de la Provincia, alumnos y alumnas del nivel primario deberán hacer un uso responsable de pantallas únicamente para dar cumplimiento a objetivos pedagógicos.
En la práctica, eso implica que durante la jornada escolar no podrán utilizar dispositivos digitales, salvo requerimiento o autorización explícita del docente.
Los estudiantes pueden llevar el celular por razones de seguridad en el trayecto entre la casa y la escuela, pero debe permanecer guardado y apagado, incluso en los recreos, salvo indicación específica. El objetivo oficial es reducir la distracción y mejorar el clima escolar, promoviendo mayor interacción cara a cara en el aula y en los recreos
El debate que dio origen a la ley se apoyó en datos sobre distracción y rendimiento escolar.
Según el informe PISA 2024, entre 80 países participantes, la Argentina registra el mayor nivel de distracción en clase por el uso de dispositivos: más de la mitad de los estudiantes de 15 años admite perder concentración por su propio celular o el de sus compañeros.
A nivel provincial, el 54% de los alumnos reconoce que se distrae durante la jornada escolar, afectando su atención, lenguaje y desarrollo emocional.
Además, los resultados del Operativo Aprender 2024 muestran que más de la mitad de los estudiantes se ubica por debajo del nivel básico en matemática.
Para Santalla, el eje de la medida es pedagógico y vincular. “El objetivo principal es recuperar el espacio pedagógico y el vínculo humano. La ley busca que el celular deje de ser un distractor constante y un foco de conflictos (como el ciberbullying o las apuestas online) para volver a ser, eventualmente, solo una herramienta educativa cuando el docente lo decida”.
“Queremos proteger el desarrollo cognitivo y emocional de los chicos, garantizando que el tiempo en la escuela sea de calidad, juego real y aprendizaje profundo”, explicó en declaraciones que reproduce el diario La Nación.
“En primaria el foco son la alfabetización y la socialización básica, y el dispositivo interfiere directamente con la adquisición de estas habilidades. En secundaria, si bien el debate está abierto, se entiende que los adolescentes requieren un trabajo más orientado a la alfabetización digital y el pensamiento crítico, donde la prohibición total podría ser menos efectiva que una regulación de uso responsable” añadió.
En relación con el nivel secundario, explicó: “En la Cámara de Diputados se trató una ampliación de esta ley que contempla el ámbito secundario y se aprobó”.
Desde la Dirección General de Cultura y Educación provincial informaron que la sanción de la ley N° 15.534 se suma a prácticas que ya se desarrollaban en las escuelas primarias respecto del uso de celulares en situaciones puntuales con direccionalidad docente, y a una red de formación y acompañamiento en educación digital que se lleva adelante desde hace varios años con perspectiva pedagógica.
Señalaron que la tecnología es concebida como una dimensión cultural que requiere sentido político, orientación pedagógica y un proyecto institucional que la sustente, por lo que la instrumentación de la norma se realiza desde el enfoque pedagógico correspondiente.