27-03-2026
Elías Molina tuvo su mejor actuación desde su llegada a Estudiantes y fue clave en la victoria ante Independiente de Tandil. El interno analizó el triunfo, su rendimiento y el proceso de adaptación.
Elías Molina firmó su mejor planilla desde que llegó a Estudiantes y fue una de las piezas importantes en la victoria del Bata frente a Independiente de Tandil 110 a 76, en una nueva presentación por la Liga Federal de Básquet.
El interno riojano tuvo un arranque demoledor: anotó 11 puntos en los primeros minutos del juego, mostrando una gran efectividad en ataque y siendo determinante para marcar el rumbo del partido desde el inicio. Sin embargo, su protagonismo se vio condicionado rápidamente por las faltas personales, lo que lo obligó a permanecer varios minutos en el banco.
Tras el encuentro, Molina no ocultó sensaciones encontradas y comenzó haciendo referencia al partido anterior: “Nos volvimos de General Pico con el gustito amargo porque lo perdimos nosotros, por errores propios, pero rápidamente nos pusimos a pensar en los partidos locales. La idea es tratar de hacer una localía muy fuerte”.
A la hora de analizar el rendimiento del equipo, el interno destacó la juventud del plantel y la importancia de la experiencia: “Somos un equipo bastante joven. Tenemos tres mayores con la experiencia que necesitamos y mientras ellos están afuera, son los baches que tenemos. Tenemos que trabajar para tratar de que eso no suceda y no nos cueste tanto”.
Sobre su desempeño personal, Molina reconoció la necesidad de mejorar tras sus primeras presentaciones: “Arranqué con todo, quería levantar mi nivel, ya que los primeros dos partidos no fueron como me esperaba. Estaba muy falto de juego y por suerte me salieron bien las cosas”.
En contrapartida a ese gran inicio, el pivote se cargó rápidamente de faltas, una situación que lo condicionó durante gran parte del encuentro. “Sí da bronca porque hay veces que te dejan jugar mucho y otras veces no. Entonces no sabés cómo jugar. Obviamente que hay que ir trabajando en eso y a medida que vamos jugando nos van a ir conociendo los árbitros”, explicó.
Por último, el riojano se refirió a su proceso de adaptación al equipo y al formato de competencia: “Es mi tercer partido, nos vamos conociendo todo, es una temporada muy corta, así que no tenés mucho tiempo de terminar de conocerte con el plantel. Además, jugás cada 10 días, una locura esto, pero hay que adaptarse. Entrenamos mucho para pulir las fallas y seguir conociéndonos dentro de la cancha, para que después no nos cueste tanto”.
Con una actuación en alza y mayor protagonismo, Molina comienza a afianzarse en el equipo, que apuesta a hacerse fuerte en casa para consolidarse en el torneo.