30-03-2026
A 30 años del motín de Sierra Chica, Luis Beldi, periodista y escritor del libro “Los 12 apóstoles” recordó cómo fue entrevistar a uno de los líderes y las repercusiones en la vida de los protagonistas.
Este lunes se cumplieron 30 años del motín en la Unidad Penal Nº 2 de Sierra Chica, uno de los más sangrientos de la historia argentina, con los recordados “12 Apóstoles”.
El hecho comenzó el 30 de marzo de 1996 y finalizó el 7 de abril, durante semana santa, marcó al país y años después el periodista Luis Beldi publicó el libro llamado justamente “Los 12 apóstoles”, con relatos de testigos y protagonistas del motín, incluido los líderes.
El creador del libro pasó por el programa "Contacto", que se emite por Verte, para hablar sobre el hecho histórico que atravesó a Sierra Chica.
“El motín cambió el destino de la República Argentina en un detalle que parece pequeño, pero tuvo una enorme repercusión. Tras ese motín, Eduardo Duhalde, gobernador de la provincia de Buenos Aires recibe todas las quejas, primero de las provincias, porque las primeras cárceles que se levantan son de Buenos Aires”, resaltó el escritor.
“Los reclamos iban por no haberlo reprimido de entrada con violencia”, argumentó.
“Tiempo después sucedió lo de Ramallo -otro motín-, recordamos cómo terminó la represión, que le costó las elecciones en las que era el candidato a presidente”, analizó Beldi sobre las consecuencias del motín de Sierra Chica.
Acerca de cómo comenzó la idea de la redacción del libro que narra los hechos, Beldi indicó que “cuando sucede el motín en 1996 siempre me quedó rondando una sospecha, me dije “acá hay otra historia”, porque nadie nace salvaje y da de comer empanadas de carne humana a rehenes”.
El primer acercamiento fue con uno de los jueces del juicio, el olavarriense Adolfo Rocha Campos en Azul. “Me contó muy pocas cosas, pero esas cosas me dieron más fuerzas”.
“Me dijo que mucha gente había quedado marcada para siempre, incluso el juicio en una prisión de alta seguridad es inédito en la historia en el mundo”, indicó.
Luego, comentó que buscando en línea encontró el testimonio de Jorge Pedraza, líder del motín, en un reportaje en un periódico evangélico de Motín. Así es como llegó a entrevistar al jefe del motín de Sierra Chica, que derivó en que se le abrieran las puertas para las entrevistas a otros protagonistas del sangriento hecho.
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Jorge Pedraza, uno de los líderes del motín en 1996
“Yo no quería contar la historia de un solo lado. Hay muchos capítulos que me costó escribir por la simultaneidad en que se estaban dando, tenía que contar todo junto”, relató y añadió que una maqueta de la Unidad Nº 2 fue clave para establecer los hechos en el espacio donde transcurrieron.
Sobre ese primer contacto con Pedraza, el escritor sostuvo que “era un hombre muy astuto, muy inteligente. Yo intuía que se estaba preparando para irse en cualquier oportunidad que se le presentara. En las primeras charlas me hablaba de su juventud pero a los 12 apóstoles ni los mencionaba”.
Comentó que luego de varios intentos dejó de visitarlo y esa fue la clave para que Pedraza lo llamara para hablar del hecho. “Empezamos a abordar el tema y fue una caja de pandora lo que se abrió”, resaltó.
Otra de las grandes protagonistas del motín es la jueza Mercedes Malere, con quien Beldi habló por teléfono. “Ella no está en la Argentina, se radicó en el exterior y el secretario del Juzgado que entró con ella nunca quiso hablar”.
“Es un motín que cambió la vida de todos los que participaron. No te podés imaginar a día de hoy como esa gente, tiene la psiquis comprometida desde que sucedió esto”, aseguró el escritor sobre la vida de los protagonistas luego del motín, muchos años después.
“Yo traté que el lector se sintiera protagonista. Imaginate ocho días encerrado con tipos dispuestos a todo”, relató.
Los pedidos de los internos de la Unidad Nº 2, para Beldi “cambiaron la historia de las cárceles porque consiguieron que les aprueben de ese petitorio muchísimos de los puntos que mejoraron la vida de los demás presos”.
El escritor sostuvo que fue una de las cosas que le preguntó a Pedraza, si estaba contento por esos cambios. “Me dijo que no. ‘A mí me importaba tres carajos, yo lo que quería era furgarme y para mì fue un fracaso’”, contó sobre la respuesta de uno de los 12 Apóstoles