29-04-2026
Franquito Corrales, el juvenil de Olavarría que la rompe en la octava de Boca, pasó por el canal de Youtube de “El Canal de Boca”. Un pibe muy preparado y no sólo con la pelota en los pies.
Orgullo de sus papás Gabriel y Natalia y de toda una familia que tiene sus orígenes en el barrio Villa Floresta, Franco Corrales pasó por el Canal de Boca y contó en primera persona su experiencia en la pensión xeneize, luego de la consagración en un torneo internacional que se disputó en Oviedo.
Marcador central de la octava de Boca, físico más que prometedor, buena técnica, se declaró admirador del “2” de la primera Lautaro Di Lollo. “Me gusta la manera de hablar, la personalidad” dijo Franco, quien llegó a Boca en enero de 2025 procedente de Embajadores.
Boca les ofrece todos a los pibes que tienen que atravesar el duro trance del desarraigo. “La pensión es un lujo; un espectáculo todo” valoró y añadió “en mi mente está ser jugador de Primera. El recorrido un futbolista tiene ciertas partes y aunque algunas no me gusten lo tengo que seguir y llevarlo para adelante”.
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Habló de la decisión de dejar Olavarría en busca de su sueño. “Extraño mucho a mi familia, pero hay que salir adelante. Al principio del año pasado a mis padres les costó un montón, lo hablé con ellos y ahora lo están aprendiendo a sobrellevar. Estamos en contacto por videollamada y físicamente los veo cada dos o tres semanas” reveló.
El periodista que llevó adelante la entrevista se sorprendió por el léxico y la claridad conceptual de Franco, que además de ser un central muy prometedor es un excelente alumno en el colegio.
“Siempre nos dijeron en el colegio que el fútbol tiene fecha de caducidad y hay que estar atentos a todo, porque un día el fútbol por ahí no está más y tenemos que tener estudio, algo para seguir adelante en nuestra vida” reflexionó.
Contó la intimidad de la pensión: “Tengo todo; cuando me levanto tengo el desayuno, tengo cama, tengo habitación que comparto con mi compañero. Puedo vivir feliz, tengo desayuno, almuerzo, cenas, tengo todo”.
“Me siento seguro y acompañado porque están los celadores todo el día acá y si algo me pasa puedo charlar con ellos también o con la psicóloga. El aspecto psicológico es muy importante, la mente tiene que estar bien siempre para poder manejar las situaciones del día a día y los partidos” añadió.
En lo futbolístico se ve “mucho mejor comparado de como era el año pasado”. Y transmitió sus emociones cuando llega al Boca predio y se encuentra con las figuras de la primera división: “Los miro y no puedo creer donde estoy. Es un lugar único. Veo a Ander Herrera, Cavani, Paredes que es campeón del mundo”.
Dijo que sus modelos en la vida son su papá y su mamá. “Son referentes terribles porque yo veo a ellos y hacen un esfuerzo enorme para que yo esté acá. A veces me olvido mandarles un mensaje, un ‘buen día, o un qué tal ¿cómo están?’ y no me doy cuenta de que a ellos un mensaje les suma un montón. Se sienten mejor cuando les mando un mensaje” expresó.
En un momento de la charla giró su cabeza y con toda la candidez de un pibito de 14-15 años le dijo a su entrevistador: “Mirá donde estoy; tengo ‘La Bombonera’ a dos cuadras. Cuando estaba en mi casa pensaba ‘no la voy a ver nunca’ y ahora estoy todos los días al lado de la cancha más linda de la Argentina”.
“Sueño todas las noches con jugar en La Bombonera” confesó y cuando le preguntaron qué cosas aprendió en el plano futbolístico respondió que mejoró “un montón ordenando el equipo, tengo voz de mando. Me encanta hablar dentro de la cancha y a salir jugando. En Olavarría no salíamos tanto con la pelota y acá hacemos muchos pases”.
Consideró su máxima virtud el cabezazo defensivo “y a veces hago un par de goles” sumó con una sonrisa.
Para terminar, una definición que lo define, si vale el juego de palabras: “El sacrificio, la disciplina y la responsabilidad son la base de todo”.