08-05-2026
El interno fue el héroe de Racing en el clásico: frenó a Arese en la última bola con un tapón decisivo y le dio al “Chaira” su primer triunfo fuera de casa. "Es muy importante para el grupo”, dijo.
Martín Delgado quedó en la foto de la noche. Cuando el clásico entre Racing y Estudiantes se consumía en el último suspiro y el “Bata” tenía la chance de quedarse con el juego o de estirar a un suplementario, el interno apareció en el momento justo: aguantó el cambio defensivo sobre Santiago Arese y bloqueó su lanzamiento final para sentenciar el agónico 79-78 en favor del “Chaira”.
La tapa desató el festejo de todo Racing en el Maxigimnasio y significó mucho más que una jugada espectacular: le permitió al equipo de Matías Orlando conseguir su primera victoria fuera de casa en esta edición de la Liga Federal.
Todavía rodeado de hinchas y con la adrenalina intacta, Delgado analizó la acción que definió el encuentro y reconoció que llegó a esa última defensa con bronca por situaciones anteriores.
“Venía frustrado por las últimas defensas. Los jugadores más rápidos me pasaban como un cono y en la última quedó el cambio de marca. Según mi punto de vista me como un bracito arriba que era falta de ataque, pero no era momento de reclamar porque te dormís y te puede costar el juego. Seguí y por suerte pude defenderlo bien”, explicó.
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Y agregó: “Hicimos una gran defensa durante todo el partido y eso también es para destacar”.
Más allá de haberse llevado todos los flashes por la jugada final, Delgado dejó en claro que el presente de Racing responde a una construcción colectiva y resaltó la unión del plantel como una de las principales fortalezas.
“Hoy por ahí me toca a mí, pero el partido anterior le tocó a Mati (Sesto), antes habrá sido otro y va a ser así todos los partidos”, aseguró.
En ese sentido, remarcó una característica que, según su visión, identifica históricamente al club.
“Los grupos del Chaira siempre fueron muy buenos. No hubo un equipo en el que no hayamos armado un gran grupo humano. Siempre fue primero lo humano y después lo basquetbolístico, y a eso nos aferramos. Ahora se están viendo los resultados”, sostuvo.
Racing volvió a demostrar que, pese a contar con uno de los presupuestos más bajos de la zona, puede competir de igual a igual ante cualquiera. Para Delgado, la explicación está en una palabra: carácter.
“Si no tenemos carácter no somos Racing. Ganamos los últimos dos partidos por un punto y sobre el final, y en este caso logramos además la primera victoria como visitante. Eso es muy importante para el grupo”, afirmó.
Con el clásico ya en el pasado, el plantel rápidamente cambia el foco hacia lo que viene. El próximo desafío será en Tandil frente a Independiente, en un cierre de fase regular que también incluirá otro cruce ante Estudiantes y un segundo duelo frente al elenco tandilense.
“Vamos a ir a Tandil con la misma mentalidad. Trataremos de hacer lo mismo que hicimos acá. Muchas cosas nuevas no podemos hacer: es ir, darlo todo y creo que tenemos muchas chances de ganarlo”, cerró Delgado.