25-05-2026
Tobías Salicio tiene 18 años, hizo todas las inferiores de “9”,debutó en primera y metió un gol el año pasado y hoy es uno de los arqueros más promisorios del fútbol local.
Foto: Claudia Begunza
El efecto mariposa en el fútbol también existe. En la primera fecha se lesiona de gravedad el arquero titular, en la segunda lo expulsan al arquero suplente que ocupaba su lugar y en la tercera hay que mandar al arco a un promisorio centro delantero que siempre quiso ser arquero.
Esa serie de acontecimientos imprevistos que terminaron con Tobías Salicio como arquero y una de las figuras de San Martín de Sierras Bayas en este torneo Interligas.
Lo que llama la atención es que quien lo vea en el arco, por sus condiciones, no podría dar crédito de que entre décima división y primera nunca más se volvió a poner el buzo: seguro de manos, dominio del área, sólido en el juego aéreo, rápido para salir, buen juego con los pies (¡más vale!).
Tobías parece forjado por buenos entrenadores de arquero, sin embargo, hizo todas las divisiones inferiores como delantero. “Era goleador y ahora ataja. Y ataja bien” comentó Gabriel Senzacqua, que algo de arco sabe, mientras atronaba en el fondo el festejo de sus jugadores tras la goleada a Lilán y la clasificación a los cuartos de final del Interligas.
“Empecé a los 9 años, era arquero en realidad. Se dieron las cosas para que vaya al arco y acá estoy, haciendo desde donde me toque para ayudar lo mejor posible al club” contó Tobías.
Debutó en la primera división de San Martín el año pasado como delantero y hasta un gol contra Espigas en la cancha de Loma Negra.
“Muchos dicen que sí, que jugaba bien, pero la cabececita no me ayudaba porque soy muy calentón, entonces en el arco es otra cosa. ¿Qué clase de 9 soy? Un delantero de área” contó.
Su hábitat natural desde la tercera fecha de este torneo Interligas -y para siempre-, es bajo los tres palos, pero dado el caso no descarta volver con la “9”: “No hay problemas, si San Martín me necesita juego donde me lo pidan”.
La metamorfosis a fines de 2025: “El año pasado teníamos un partido contra Ferro en la cancha nuestra, faltaba el arquero porque se iba de viaje y yo digo ‘me pongo los guantes’. Me los puse, al profe le gustó, yo tenía ganas de atajar y acá sigo”.
“Ante no iba al arco ni siquiera en los picados. En fútbol 5 a veces me daba el gusto, pero nada más” acotó.
Después Tobías habló de su propio efecto mariposas. Una serie de acontecimientos inesperados que en el fútbol son capaces de convertir a dos pibes de reserva, de no ser tenidos en cuenta a componentes de la pre lista para un mundial en un par de meses, como los casos del arquero de River Beltrán o el talento de Boca Aranda.
“Arranqué el Interligas como tercer arquero, lamentablemente se produjo la lesión de Rama (Serantes) en el primer partido contra Hinojo, en el segundo contra Racing nos expulsaron al arquero, me tocó ponerme los guantes contra Embajadores y entre todos con su confianza ayudaron para que quede en el equipo” valoró Tobías y confesó “sorprendido” por este presente.
“La confianza de ellos es todo y acá están los frutos” agradeció Tobías.
Tuvo, en una trayectoria sólida, sus notas más altas en los dos partidos contra Embajadores, aunque en ambos terminó San Martín perdiendo 1-0.
Desde el segundo no volvió a caer y ya está en cuartos de final. “Cuando empezó la pretemporada perdimos feo contra Lilán, pero la unión, la responsabilidad de todos, venir todo los días a entrar tiene premio y ahora no nos conformamos” cerró.