03-06-2026
A las 16 horas miembros de la comunidad depositarán una ofrenda floral al pie del monumento al creador de la bandera, en el barrio San Vicente.
Cada 3 de junio se celebra en la Argentina el Día del Inmigrante Italiano, establecido oficialmente mediante la Ley Nacional Nº 24561 en homenaje al natalicio del General Manuel Belgrano, hijo del inmigrante genovés Domenico Belgrano.
EL Círculo Giuliano de Olavarría, la Facia (Federación de Asociaciones Católicas Italianas de Argentina) y la Sociedad Italiana realizarán un acto conmemorativo y colocarán este miércoles a las 16 una ofrenda floral al pie del monumento a Gral. Belgrano, en el barrio San Vicente, al que están invitados ciudadanos italianos, descendientes y público en general.
Entre 1882 y 1920 llegaron al país más de 3,5 millones de italianos, huyendo del hambre y de las guerras en su país.
La conmemoración es como un homenaje indirecto a los italianos que enriquecieron el patrimonio espiritual, cultural y material de la Argentina.
Entre las familias de inmigrantes la historia destaca a la que conformó Doménico Belgrano, un genovés llegado a Buenos Aires previo paso por España y María Josefa González.
En dicho hogar nació el 3 de junio de 1770 Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, creador de la Bandera Nacional.
“La inmigración italiana fue mayoritaria en Argentina. En principio a cuenta gotas, con algunos inmigrantes que fueron llegando durante la colonia, pero ya a partir de 1860/70 comenzó una oleada importante y particularmente en los 80 fue masiva, una enorme inmigración de campesinos que venían con la promesa de que iban a tener tierra para cultivar. Cosa que no ocurrió en general porque cuando llegaron ya se había producido la Conquista del Desierto y terminaron quedándose en los centros urbanos de Buenos Aires para practicar oficios que no manejaban”, repasó el historiador Felipe Pigna.
“Eran oficios vinculados a la terciarización, al comercio, a la venta callejera, algún oficio artesanal que fueron adquiriendo y se generó una gran concentración urbana en los conventillos donde iban a parar todos los inmigrantes. Otros vinieron con algún capital y se asentaron en las colonias de Santa Fe y de Córdoba, la zona láctea, que son fundamentalmente los piamonteses que se dedicaron a la industria lechera”, agregó el historiados.
“Después, hubo una oleada muy importante de posguerra: vinieron muchísimos italianos y fue una de las inmigraciones europeas que más se prolongaron en el tiempo. Tenemos llegadas de inmigrantes italianos hasta entrados los 60"” en el siglo XX" detalló Pigna.
"Venían a Argentina porque el idioma era más parecido al inglés de Estados Unidos, que era la otra opción que tenían. Muchos fueron a Estados Unidos y otros vinieron a la Argentina y a Brasil porque los idiomas eran más próximos. Pero también por la oferta que hacía la Argentina de ser propietario. Eran personas que habían vivido toda su vida como campesinos sin tierra y eso fue un atractivo muy importante”, reveló.