20-06-2026
Edgardo Néstor Javier Gramajo, olavarriense radicado en República Dominicana y miembro del Cuerpo de Bomberos, relató cómo se vivió el devastador incendio que afectó a un hotel de Bayahíbe,
El voraz incendio que se desató el viernes en un complejo hotelero de Bayahíbe, en República Dominicana, conmocionó a todo el país. El siniestro dejó como saldo una persona fallecida, un ciudadano italiano, y cerca de 1.700 evacuados. Entre quienes siguieron de cerca el operativo estuvo el olavarriense Edgardo Néstor Javier Gramajo, integrante del Cuerpo de Bomberos de San Pedro de Macorís.
Gramajo vive desde hace cuatro años en el país caribeño y actualmente se desempeña como director general administrativo del cuartel de San Pedro de Macorís, una de las instituciones más antiguas de República Dominicana, fundada en 1879. Además, posee el rango de mayor dentro de la fuerza.
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Según relató, la emergencia comenzó cerca del mediodía del viernes cuando se recibió un llamado alertando sobre un incendio de grandes dimensiones en Bayahíbe, una localidad ubicada a unos 60 kilómetros de San Pedro de Macorís.
“Se decidió enviar una unidad aeroportuaria de alto calibre junto a cinco bomberos especializados para colaborar en las tareas. Llegaron al lugar alrededor de las 13:15 y se encontraron con una situación realmente compleja”, explicó.
El olavarriense destacó que, si bien en el país han enfrentado incendios de gran magnitud en industrias, los siniestros de semejante escala en el sector hotelero son poco frecuentes.
Uno de los factores que favoreció la rápida propagación de las llamas fue el tipo de construcción utilizado en parte del complejo. “Las cabañas están hechas con cana, una fibra vegetal muy seca y altamente combustible, conocida en Argentina como paja. El viento trasladaba brasas de una estructura a otra y eso hizo que el fuego avanzara rápidamente”, señaló.
Las condiciones de trabajo fueron extremadamente exigentes para los equipos de emergencia. Gramajo explicó que el humo se convirtió en uno de los principales obstáculos para combatir el incendio.
“Había tantos focos de combustión que el ambiente estaba completamente cargado de humo. Muchos bomberos sufrieron problemas respiratorios porque, aunque utilizan equipos autónomos cuando ingresan a las estructuras incendiadas, fuera de ellas estaban expuestos a una gran concentración de partículas”, indicó.
Además, remarcó que cuando este tipo de materiales entra en combustión total, las posibilidades de extinguir el fuego son limitadas. “En muchos casos nuestro trabajo pasa por evitar que se siga expandiendo, porque lo que ya está completamente tomado por las llamas es muy difícil de recuperar”, sostuvo.
Las tareas se extendieron durante toda la jornada y la unidad enviada desde San Pedro de Macorís regresó recién durante la madrugada. Al cierre de esta edición continuaban los trabajos de remoción y enfriamiento en el lugar.
Respecto al origen del incendio, Gramajo señaló que aún se encuentra bajo investigación y que las autoridades no han brindado información oficial sobre cómo comenzaron las llamas.
Finalmente, el bombero olavarriense aprovechó para remarcar las dificultades estructurales que atraviesan muchos cuerpos de bomberos en República Dominicana. “Hay bastante precariedad en distintos cuarteles. Nosotros estamos trabajando para mejorar el equipamiento porque en esta zona hay mucha actividad industrial vinculada a químicos y combustibles, por lo que debemos estar preparados permanentemente”, explicó.
También destacó que muchos hoteles cuentan con sus propios camiones de bomberos debido a la velocidad con la que pueden propagarse este tipo de incendios. “Es algo que ya ha ocurrido otras veces, pero no con una magnitud tan grande como la que vimos en Bayahíbe”, concluyó.