03-08-2026
“En algunos sectores es uno cada dos” dijo María E. Bezzoni, secretaria de Economía y Hacienda. Llevado a números son $13.500 millones, el 10% de la ejecución presupuestaria proyectada para 2026.
La secretaria de Economía y Hacienda de la Municipalidad de Olavarría María Eugenia Bezzoni pintó la cruda realidad que atraviesan las arcas comunales por la sostenida incobrabilidad en las tasas, que ha hecho crecer las deudas de los contribuyentes a 13.500 millones de pesos.
En proporción los números revelan que cuatro de cada diez olavarrienses no cumplen o no pueden cumplir con sus obligaciones tributarias aunque, “según el caso” aclaró la funcionaria, la proporción se incrementa a uno de cada dos.
Sobre la deuda de 13.500 millones Bezzoni dijo que “es un número que incluye deuda de canteras, deuda de tasa de seguridad e higiene, deuda de servicios; todo tipo de tributo que está contemplado en la ordenanza fiscal”.
“Es un número que también tiene un montón de aristas en cuanto a su análisis. Nosotros venimos trabajando con todos los datos estratificados, los esquemas de deuda, cantidad de contribuyentes, universos de contribuyentes que deben tanta plata y se evidencia un incremento sistemático de la deuda en los últimos 30 meses” explicó.
Si bien la funcionaria aclaró que la deuda de 13.500 millones de pesos no corresponde al último ejercicio, “en una ejecución que se proyecta cercana a los 140 mil millones para 2026 equivalen casi al 10 por ciento. Si tuviera toda la plata cobrada hoy no habría déficit financiero, que para el primer semestre fue de 1000 millones aproximadamente”.
Son morosos relativamente nuevos, identificó Bezzoni: “El nuevo contexto económico se complejiza día a día, mes a mes desde hace 30 meses y entonces tiene su correlato con la deuda”.
“Nosotros tenemos 6.500 contribuyentes que deben entre una y diez cuotas de servicios urbanos, suman 600 millones de pesos y es un contribuyente que cuyo comportamiento de ‘no pago’ es totalmente coyuntural y es del momento. Venía pagando y hoy no puede pagar” añadió.
En el mismo sentido, sumó que “hay contribuyentes que deben entre 11 y 20 cuotas de servicios urbanos y también es un contribuyente que perdió la fuente de trabajo, que tuvo una reducción horaria, el titular de un negocio que hoy no está pudiendo cubrir sus costos fijos, pagar el alquiler, los salarios. En cada caso hay una realidad que, digamos, magnifica y da cuenta del contexto económico que se está viviendo”.
La funcionaria identificó que “la incobrabilidad de la tasa de servicios urbanos hoy está en un 59%. A partir del 2024 se instaló en un 60 aunque no es lineal porque, por ejemplo, la Zona 1 paga más que la Zona 4A, que las localidades, entonces no necesariamente tiene que ver con 6 de cada 4, es un poquito más la relación y en algunos casos 1 de cada 2. A menor valor de tasa quizás se ve una mayor incobrabilidad”.
Los datos geo referenciados que maneja el Municipio identifican que además de las localidades, el menor índice de cobrabilidad se puede verificar en barrios que están por afuera de las grandes avenidas, en zonas que se van agregando, empiezan a tributar y aún no tiene el ejercicio de una cultura tributaria, por llamarlo de algún modo.
Otro agujero importante en las arcas municipales lo provoca de la caída de los ingresos por el llamado “impuesto a la piedra”, directamente relacionado con el cierre de la obra pública por parte del Gobierno nacional.
“Hoy la deuda asciende a 1.000 millones de pesos, cuatro canteras se llevan la mayor participación de esa deuda y todos los meses se suma una cuota que queda sin pagar. Son canteras de piedra, que de público conocimiento han atravesado reducciones de trabajo, suspensiones, despidos y el panorama es muy complejo porque no hay obra pública nacional” sostuvo la secretaria de Economía y Hacienda.
En la crisis coyuntural lo que se proyecta para el futuro inmediato no es alentador, ni mucho menos. “La obra pública es el motor dinamizador del entramado productivo del Partido, porque muchísimos eslabones están conectados a él y esto lleva a que el comercio no venda, a que no haya plata en la calle”.
“El panorama que estamos viviendo es complejo. Seguimos un 25% abajo en los despachos respecto del 2023 y un 31% abajo en el caso de la piedra” planteó la funcionaria.