09-08-2026
En la sede del centro de la Ciudad se atenderán casos de menor complejidad y el resto serán atendidos en el sanatorio de la avenida Pringles.
El doctor José Larrechea, presidente del directorio de Cemeda y el director médico del Instituto doctor Marcelo Cerdán ofrecieron un diagnóstico acerca de la coyuntura que atraviesan ambos centros de salud, salieron al paso de versiones que desde hace algunas semanas circulan en las Ciudad y ofrecieron detalles sobre la forma en que empezarán a funcionar en los próximos días, como una sola unidad empresarial.
“Llegamos a esta situación porque no hemos recuperado el nivel de actividad que teníamos previo a la pandemia y la realidad es parecida, tanto en Cemeda como en el Instituto. Antes del 2020 atendíamos a 350 internados por mes, hoy estamos en 260, 270 y raro mes nos toca alguno de 300, entonces llegamos a un cuello de botella que nos trajo a esta situación y a este desenlace” explicó el Dr. Larrechea.
Luego explicó los condicionamientos que depositaron a ambas clínicas en este punto: “La realidad económica nos llevó a tomar este tipo de resolución, sumado a que cada 5 años la clínica se debe recategorizar y para revalidar esa categorización nos exigían que el Instituto Médico sumara el área de neonatología, por una resolución nueva del Ministerio de Salud”. Aclaró que en Olavarría hay una sola neonatología y es la que funciona en Cemeda.
Larrechea explicó que: “No cumplir con tal exigencia bajaría de categoría al Instituto” y, agregó que “en tales circunstancias hay procedimientos que no podríamos seguir haciendo, como por ejemplo partos y cesáreas, que son cirugías habituales para nosotros”.
Planteó que la consecuencia inmediata sería una caída en la facturación e implicaría una baja ostensible en la recaudación.
Frente a tal panorama el grupo que maneja los destinos de ambas clínicas tomó la decisión de que el Instituto mude a CEMEDA su actividad de mayor complejidad y que pase a funcionar como un “sanatorio de día”.
Este término implica, explicó Larrechea, “que el Instituto va a estar abierto durante 12 horas y allí se podrán resolver procedimientos de menor complejidad”.
“Quedará abierto un consultorio de guardia espontánea, donde estará el médico atendiendo, por ejemplo, un dolor de garganta, un dolor de oído, fiebre, lo que habitualmente presenta el 95% de la gente”.
“Sólo no se podrá resolver la emergencia. Sí se realizarán cirugías de menor complejidad, ambulatorias, que el paciente se va en el día, tal el caso de una endoscopía, una colonoscopía, una histeroscopía,los degradados patológicos, traumatologías de baja complejidad. Lo de mayor complejidad será resuelto en el Sanatorio Cemeda” añadió.
No será una innovación, amplió Larrechea: “Nosotros desde hace unos años venimos trabajando en conjunto por esta situación económica que nos apremiaba. Hemos logrado fusionar la esterilización, el lavadero y todo lo hacíamos para ir achicando costos”.
“Atribuimos a esta situación económica que estamos viviendo y de hecho en el Hospital ha crecido muchísimo en cantidad de internación y en la cantidad de procedimientos que se hacen”, acotó.
No es nuevo, tampoco. “Hemos pasado en otras situaciones de crisis que la actividad privada decrece y aumenta la actividad pública. Entonces para preservar el Sanatorio abierto, para mantener fuentes laborales hemos tomado esta decisión de mudarnos a Cemeda, que veníamos trabajando en conjunto, porque el mismo grupo de médicos somos mayoritariamente accionarios de los dos sanatorios” reveló.
“El Instituto no cierra, como algunas versiones circulaban, sino que se transforma ahora en clínica de día. Va a estar 12 horas abierto y se van a dejar dos horas más por si algún paciente así lo requiere”, insistió. El horario sería entre las 8 de la mañana y las 20 a partir del 18 de agosto.
El detalle de peso, según las autoridades de ambos centros de salud, es que la infraestructura edilicia del Sanatorio Cemeda es mucho más acorde a los tiempos que corren y con menos inversión económica para hacer frente a futuras modificaciones.
“Todavía somos dos razones sociales distintas, aunque en breve vamos a hacer una sola empresa” sumó el Dr. Larrechea.
Otro tema que abordó el presidente del directorio de Cemeda fue la oferta de camas en el Instituto. “Es verdad que el Instituto tenía 56 camas, pero eso fue hace 6 ó 7 años. Después cerró un piso por falta de actividad, porque disminuyó la cantidad de internados y pasó a manejarse solamente con el primer piso, que tiene 32 camas. De esas 32 camas, el Instituto tiene una tasa de ocupación del 50% y la realidad es igual en Cemeda”.
“Con nuestra experiencia, podemos asegurar que en Olavarría no van a faltar camas. Sobran camas en la actividad privada. Siempre pongo como ejemplo la ciudad de Tandil que tiene una población similar o un poco mayor a la nuestra y cuenta con dos sanatorios privados, uno tiene un convenio directo con PAMI y el que funciona para el resto de la comunidad es el otro” concluyó el Dr. Larrechea.