20-09-2026
El presidente de la Sociedad Rural Olavarría, Daniel Ayçaguer, brindó detalles de los trabajos llevados a cabo por los productores agrícolas en medio del pronóstico de tormentas severas en la región.
En medio de los planes encabezados desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires y el Municipio que buscan mitigar y prevenir los efectos del “El Súper Niño”, que según expertos, entre los meses de octubre y marzo, desencadenaría fenómenos meteorológicos extremos en gran parte de la provincia de Buenos Aires.
Ante el escenario planteado por meteorólogos de todo el mundo sobre tormentas que podrían ser las más intensas registradas desde 1950, Daniel Ayçaguer, presidente de la Sociedad Rural Olavarría (SRO), se pronunció acerca de las medidas tomadas por la institución, las reuniones con los productores agropecuarios y los trabajos llevados adelante en zonas catalogadas como “complejas”.
Con una actividad sumamente ligada y sometida al clima, el presidente de la SRO sostuvo que “siempre se toman medidas en cuanto a lo climático porque no sabemos para qué lado va a ir, pero ahora, con tanta tecnología, sabemos que va a haber un Niño y tenemos que estar más atentos”.
Advirtió que “los pronósticos están y son serios, estamos mirando continuamente porque va a pasar algo, pero esperemos que en esta zona, como dicen, no sea tan grave como si lo va a ser más al norte de la provincia, Santa Fe y Entre Ríos”.
“Los años anteriores estuvimos muy complicados en el Partido y otro golpe como este dejaría a muchísimos productores en la lona”, aseveró sobre las consecuencias de otra temporada con tormentas que afecten a los cultivos.
De igual forma, explicó que el productor “no deja de sembrar ni de producir. Puede que no pase nada o que llueva mucho, pero nosotros estamos acostumbrados a pasarla feo con el clima”.
Algunas de las decisiones por parte de los agricultores para protegerse de los efectos de “El Súper Niño” se vuelcan en trabajos hidráulicos dentro de los campos, cambios en el cereal a sembrar y planes de contingencia en caso de tormentas extremas o anegamientos dentro de la siembra.
“Varios toman la decisión de no sombrar tal cosa porque quizás venga muy llovedor y sea más conveniente hacer otro cereal”, explicó.
“En la decisión de estos meses de fina, de siembra de trigo, cebada, algunos productores han decidido no hacerlo porque si llueve, se encharcan y son cultivos que no resisten el encharcamiento”, argumentó Ayçaguer.
En cuanto al trabajo directo de la Sociedad Rural con reuniones y la previsión de una primavera y verano complejos, remarcó que durante los últimos dos años Olavarría y la zona fueron golpeados por temporales devastadores, con cientos de milímetros de agua en pocos días y vientos que afectaron los campos, por lo que “venimos con un trabajo importante para asistir a los productores y tomando decisiones para que las consecuencias no sean tan severas, entonces, no nos toma por sorpresa y tampoco sin preparación en un escenario como el que se plantea”.
Destacó las reuniones permanentes con el Ejecutivo y las obras en espacios rurales como limpiezas de alcantarillas, principalmente, para drenar los espacios.
“El problema no es de hace cinco años, hace mucho tiempo que en Olavarría no se hacen obras hidráulicas serias y tampoco es que ahora se hagan, pero al menos se limpian las alcantarillas y las zanjas para que el agua salga rápido de los caminos, lo cual es fundamental”, señaló.