07-10-2026
El Carbonero venció 2 a 0 a Sarmiento de Pigüé, pero no logró avanzar de fase. Thiago Andreu no pudo ocultar la emoción tras quedar afuera y destacó el esfuerzo realizado durante toda la campaña.
Ferro se despidió del Torneo Regional Amateur con bronca. No tanto por la campaña realizada, que dejó números positivos, sino por la manera en la que terminó quedando eliminado: por diferencia de goles y después de haber generado situaciones como para soñar con una remontada que finalmente no pudo concretarse.
El Carbonero derrotó este domingo 2 a 0 a Sarmiento de Pigüé en el estadio Domingo Colasurdo, pero necesitaba ganar por cinco tantos para quedarse con el segundo lugar de la zona. Luciano Ramón Sánchez, de penal, y Alan Benítez marcaron los goles del triunfo, aunque no alcanzaron para modificar el destino del equipo.
Ferro ganó sus dos partidos como local, empató uno como visitante y solamente perdió uno. Siete puntos que, en otros grupos, hubieran sido suficientes para avanzar. Esta vez, la diferencia de goles terminó siendo determinante.
El equipo se retiró del campo de juego entre aplausos. Pero una imagen reflejó el dolor por la eliminación: entre los jugadores que avanzaban hacia el vestuario apareció Thiago Andreu, tapándose la cara con su camiseta para intentar ocultar las lágrimas.
Para el delantero no se trataba solamente de una eliminación deportiva. Andreu lleva siete años en Ferro, hizo allí sus categorías formativas y en este Regional tuvo la posibilidad de ocupar el lugar de centrodelantero titular. “Hubo muchas chances. Estuvimos cerca de anotar más, salimos a eso. El rival juega, vino a jugar. Además, a Ferro todos le quieren ganar”, explicó.
La necesidad de conseguir una goleada también generó ansiedad. “Salimos a buscar el quinto antes que el primero y por ahí nos perdimos situaciones claras. Estando un poquito más finos, por ahí habría sido otra cosa. No fue así”, analizó.
La eliminación por diferencia de gol generó todavía más bronca dentro del plantel porque la campaña había sido positiva. “Fue una buena campaña. Terminamos con siete puntos, la gran mayoría de los que clasificaron lo hicieron con ese número. Simplemente los goles te dejan afuera”, resumió.
Y dejó una última reflexión que explicó el llanto después del partido: “En Olavarría quiero jugar en Ferro, siempre quise. Soy de acá, hace siete años que juego y soy de Ferro, y di ese plus porque soy de acá”.
Ferro ganó, convirtió dos goles, generó situaciones y terminó con siete puntos. Pero necesitaba cinco goles y consiguió dos. La diferencia que no pudo encontrar dentro de la cancha terminó marcando la distancia entre continuar o despedirse.