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Salud Salir de las adicciones, una misión posible

18-05-2026

Salir de las adicciones, una misión posible

El grupo Esperanza Viva cumplió un año de trabajo. Coordinado por Leo Menguil, se reúnen cada lunes en San Francisco. “Perseverar no es fácil”, admitió.

 

El Grupo Esperanza Viva cumplió un año de trabajo con el propósito de guiar a personas que buscan salir de las adicciones. Además integran a familiares, con el convencimiento de que las preguntas y preocupaciones que se disparan no pueden responderse en soledad. Hace falta sostén.

 

Leo Menguil coordina el espacio y cuenta su historia: “Esperanza Viva cumplió hace poquito un año, comenzamos con el Fray Jorge Peixoto que fue trasladado a Moreno, pero el grupo sigue”.

 

Nos juntamos todos los lunes a las 19 horas en los salones de la iglesia San Francisco y es un anexo a las granjas de recuperación que hay en toda la Argentina, que se llaman Fazenda de la Esperanza”, detalló.

 

Son lugares amplios, la mayoría de las veces aislados, en un campo, donde los chicos se ocupan de la huerta, cuidan animales, hacen el pan, se cocinan y forman parte de una comunidad que es autosustentable”, explicó.

 

Nosotros acompañamos a todos esos chicos que quieren ingresar y a sus familias. Al proceso que se inicia le llamamos caminata y dura aproximadamente un año. Acompañamos a los chicos, a las familias, y muchos de los chicos que no van a la granja sino que hacen la caminata desde acá”, aclaró.

 

También hay muchas madres que asisten al grupo y tal vez los chicos no vienen. Por ahí les sirve para poder entender qué situación está atravesando el chico”, estimó.

 

Leo explicitó cómo es la manera de trabajar en esos espacios: “La granja se maneja con tres pilares fundamentales: el trabajo, la convivencia y la voluntad”. Las dos primeras cuestiones suelen romperse en el caso de los chicos adictos. La voluntad de trabajar, de hacer, es algo muy importante para educar ya que la adicción te aísla, te deja solo en un momento”.

 

Por eso la convivencia es tan importante. Y la tercera que nosotros consideramos que es la más importante es la espiritualidad. En La Fazenda de la Esperanza se trabaja con el carisma de San Francisco y de los focolares, se inició allá por el año 1983 con un focolar y un sacerdote franciscano”.

 

El focolar introduce en la Fazenda la vivencia de la palabra del Evangelio, no es que tenés que ser católico apostólico romano para estar allí sino que lo importante es creer que hay un ser superior que te guía. Se lee el Evangelio todos los días y de ahí se saca una frasecita, una parte para que el chico pueda vivir durante el día”, resumió.

 

‘Amar a la persona que más me cuesta’ es uno de los lemas, estos días estamos con el tema de los evangelios de Jesús como pastor, y tratamos de vivir esa parte, saber que hay alguien que nos guía, protege y muestra el camino. Va por ese lado”, describió Leo.

 

Leo aclaró que “la fazenda es un lugar de régimen abierto, el que ingresa lo hace por propia voluntad y se puede retirar cuando quiere. El proceso completo dura un año, los primeros tres meses transcurren aislados de la familia, no se pueden recibir visitas y la comunicación es a través de cartas manuscritas. Después del tercer mes se lo puede ir a visitar una vez por mes”.

 

De esta red de instituciones que trabajan en la recuperación de adicciones, la fazenda más cercana a Olavarría está situada en Carhué y es masculina. En Quilino, Córdoba, funciona la femenina.

 

Leo explicó que Celeste, de Olavarría, está por ingresar y en la fazenda masculina hay dos chicos olavarrienses que están haciendo el proceso. Calculó que en el grupo “Esperanza Viva” ya han pasado entre 10 y 12, aunque no algunos no han terminado, ya que, reconoció, es difícil.

 

Pasé por allí y cuando terminás te dan un diploma, que dice ‘Embajador de la esperanza’. Y uno puede pensar que es un diploma por haber sido adicto y no, es un diploma por haber podido llegar al final de una meta”, sonrió.

 

Repasó también cómo es la metodología de abordaje: en la Fazenda de la Esperanza no hay psiquiatras ni psicólogos, se maneja con un sistema de responsables, padrinos y coordinadores y son todos jóvenes que han pasado por la experiencia de la Fazenda.

 

Ellos van ayudando a los que recién ingresan y también se repite acá en el grupo. Los que fuimos embajadores acompañamos a los que están ingresando, porque no hay nada mejor que un adicto para entender a otro adicto”, puntualizó.

 

 


Una comunidad que crece


Acá es un lugar donde nos juzgamos, podemos entender al otro, abrazarlo, darle amor. Siempre me quedo con esa parte de San Francisco que se habla del abrazo al leproso. También manejamos algunas reglas donde más que nada y, ante todo, lo que se dice acá, queda en el grupo, entre estas paredes”, repasó.

 

Hacemos una reunión donde también leemos el evangelio y hacemos una reflexión. Uno de los colaboradores, Alberto, sabe mucho sobre el evangelio y siempre nos ayuda, nos guía en ese primer momento de la reunión. Y después nos dividimos el grupo y tenemos la comunión del alma”, describió.

 

En ese momento hablamos, nos sacamos las caretas y podemos contar realmente cómo somos, porque acá nadie te va a juzgar, nos entendemos. Perseverar no es fácil. Al comienzo éramos tres o cuatro, como todo proceso y hoy seremos cerca de 70, 80 personas, aunque no vienen todos, pero creció, la comunidad creció”, contó.

 

Consultado sobre los costos que tiene el sistema de la Fazenda para aquellos que estén evaluando esa posibilidad, explicó que por única vez se pagan 600 mil pesos y luego la cuota mensual es de 300 mil. “Todo se hace a pulmón”, reconoció.

 

Siempre estamos buscando padrinos, la mayoría de los chicos que vienen están bastante solos, ya sin los familiares que se alejaron, las esposas que los dejaron o los hijos que no están. La mayoría de las veces cuando vienen y llegan acá es porque ya tocaron el fondo”, señaló.

 

Desde la capilla de Santa Isabel se apadrina a uno de los chicos y desde Inmaculada a otro. Siempre andamos golpeando puertas y pidiendo ayuda para esta red”, cerró.

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